Trucos y Consejos

12 usos del modo incógnito que no son el que piensas

Seguro que en alguna ocasión has entrado en tu navegador preferido y has pensado en activar el modo incógnito. La navegación privada tiene más usos de los que imaginas y también más mitos de los que debería, de ahí que antes de usarlo sea necesario conocer bien qué puede ofrecer y qué no (para no llevarse luego malas sorpresas).

Repasemos algunos de los más comunes y otros de lo más curiosos y creativos.

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¿Qué es el modo incógnito?

El modo incógnito (o navegación privada) es una función presente en la mayoría de navegadores de sistemas operativos de sobremesa y móvil que te permite navegar por Internet de forma anónima. Más o menos.

Si decimos este «más o menos» no es por casualidad. En la actualidad, ningún navegador web convencional es capaz de impedir que nos rastreen, es decir, que ya uses Microsoft Edge, Opera, Mozilla Firefox, Google Chrome, etc., nuestra huella y recorrido por la red va quedando grabada. La única manera sería optar por uno de esos navegadores más seguros y fuera del mercado habitual, que a su vez también te restringirían algunas opciones.

Con esto bajo el brazo, el modo incógnito sirve para dos cosas bien delimitadas, dos aspectos que no debes olvidar. El primero es para que tu historial de páginas webs consultadas no aparezca en tu perfil o navegador. De esta manera, todo lo que busques con la navegación privada activada no se recogerá. Como es obvio, las compañías de esos navegadores sí sabrán qué estás haciendo, pero no otra persona que use ese PC en cuestión.

Y el segundo punto tiene que ver con las cookies. Estos pequeños elementos de información se guardan en nuestro navegador cuando consultamos las diferentes páginas web. De esta manera, cuando volvemos a entrar en uno de estos sitios web, el mismo ya sabe qué hicimos con anterioridad y nos ofrece contenido que pueda estar orientado a lo que demandamos. Pues con el modo incógnito, las cookies no quedan almacenadas (y esto sí sirve para mucho, ya lo veremos luego).

Por tanto, y en resumen, en este modo no se registran las páginas que visitas en el historial ni se guardan las cookies. Es por ello que mucha gente cree que sólo sirve para ver páginas para adultos o similares, pero lo cierto es que tiene otros usos muy interesantes.

A continuación te traemos maneras de sacar provecho del modo incógnito de tu navegador.

Para qué puedes usar el modo Incógnito de tu navegador (Chrome, Firefox, Opera, Edge, etc.)

Usar otras cuentas en páginas, sin perder la sesión

Un amigo viene de visita y quiere ver sus mensajes de Facebook, entrar en su Twitter o consultar los correos electrónicos de Gmail. ¡No dejes que te cierre la sesión para abrir la suya! Para este tipo de situaciones, lo mejor, en su lugar, es abrir una nueva ventana de navegación privada.

Con este «truco» tan sencillo te ahorrará tener que iniciar sesión más tarde, y también dejará a tu amigo más tranquilo, porque tu navegador no recordará sus contraseñas ni sesiones (ni tampoco aquello que haya buscado mientras la navegación privada estaba activa).

Además, este uso te será muy cómodo si tienes varias cuentas para un mismo servicio, algo muy habitual entre los aficionados a la tecnología. Deja el modo abierto para tu cuenta habitual y usa el incógnito para acceder a tus cuentas secundarias, consultar esa información que necesitas y continuar con todo de manera normal y fácil.

Navegar fuera de casa

Es una situación muy común conectarte desde un ordenador público (cíber café, biblioteca, hotel…) y comprobar cómo alguien ha dejado abierta su sesión en Facebook o en el correo. Como no tengo ningún interésEN hacer daño siempre he cerrado esos perfiles de inmediato, pero hay gente que puede tener la tentación de “trolear” al pobre individuo incauto para echarse unas risas (y luego vienen los problemas de acceso ajeno a nuestras cuentas personales).

Así, siempre que estés fuera de casa y navegues en un ordenador ajeno (especialmente en un sitio público) asegúrate de haber activado la navegación privada. De esta forma, será imposible que el próximo usuario que use ese ordenador pueda acceder a tus cuentas de correo, redes sociales o, lo que sería peor, a alguna tienda virtual. Además, tampoco dejarás rastro en tu historial para cuando venga alguien por detrás, que tampoco gusta a nadie que se sepa qué ha estado leyendo o mirando.

Enviar formularios con datos confidenciales

La protección del modo incógnito evita que los datos confidenciales se queden en el navegador (cookies, historial, extensiones malintencionadas…).

Por tanto, no es mala idea usarlo para enviar un formulario especialmente comprometido, como unos trámites administrativos o las típicas firmas electrónicas que tanto coraje dan en ocasiones. No tiene por qué pasar nada -al fin y al cabo, todas estas páginas web tienen sus propios sistemas de seguridad-, pero más vale prevenir que curar.

Buscar información sobre temas «sensibles»

Si vas a buscar información sobre un tema del que no quieres que nadie se entere, una buena opción es usar el modo incógnito.

Esto es útil, por ejemplo, para evitar que tus hijos puedan acceder a webs no especialmente indicadas para su edad, a las que podrían caer por accidente accediendo al historial de navegación. Y tranquilo, no pienses mal (contenido sexual, por ejemplo), sino que de esta manera evitarás que alguien en tu casa tenga información al respecto sobre lo que estás haciendo.

Planificar sorpresas

Hoy en día compramos mucho por Internet en tiendas virtuales. Si navegamos de forma pública, todas las búsquedas que hayamos realizado en estas webs generarán anuncios relacionados que pueden aparecer en varias páginas. Por ejemplo, si has estado buscando información de cruceros, aparecerán anuncios relacionados mientras navegas por tu periódico online favorito.

Si estás planeando un viaje inesperado con tu familia esto podría chafarles la sorpresa ya que les estaría dando pistas. Así mismo, también saldrían cosas «relacionadas» con ese destino, como guías de viajes, las mejores fotografías y un largo etcétera. Evita esto usando la navegación privada cuando accedes a webs de compra de regalos, viajes o subastas online.

Comprar billetes de avión a mejor precio

Cuando navegues por ciertas páginas de compra de billetes de avión, tren, autobús, etc., te conviene usar el modo incógnito, y no sólo para no desvelar sorpresas. Lo cierto es que algunas compañías aéreas varían los precios de sus vuelos así como la disponibilidad de asientos rastreando tu información de navegación. Es algo muy molesto, sí, ya que entras en un vuelo y a los cinco minutos ves que el precio es diferente. Pues el modo incógnito te sirve, precisamente, para que esa compañía no te pueda hacer esta jugarreta tan fea y ruin.

Aunque no es una práctica extendida en todas las compañías (entre las confirmadas está Ryanair), haz la prueba en algunas webs y te sorprenderás de la variación en los precios, generalmente inferiores si navegas en privado. Y por cierto: también funciona en algunas tiendas de compra y venta que varían sus precios en tiempo real.

Navegar en el trabajo

Es cierto que en el trabajo sólo deberíamos usar Internet para cosas relacionadas con nuestras tarea, pero ¿qué daño puede echarle un vistazo a tu perfil de Facebook o comprobar si tienes nuevos mensajes en tu cuenta de correo personal?

Seguramente ninguno, pero es probable que a tu jefe no le haga ninguna gracia. Con el modo incógnito te ahorras las complicaciones de borrar el historial o preocuparte por contraseñas guardadas. Al cerrar la ventana, todo desaparecerá y volverá a quedar como si en ese PC no hubiese ocurrido nada.

Ten en cuenta, aún así, que algunos empresas tienen proxys especiales que evitan que el modo incógnito sea efectivo y pueden monitorizar qué haces. Así pues, infórmate de las políticas de tu empresa y no abuses de Internet para asuntos personales, que no te están pagando para que pierdas el tiempo al final…

Testear tu página web

El modo incógnito supone una forma rápida de ver cómo se comporta una página web sin cookies, lo cual es útil mientras estás desarrollando tu propio sitio web

De este modo, puedes comprobar rápidamente cómo se ve tu página en el navegador de un nuevo visitante que no tiene cuenta de usuario. Todo se verá al igual que si hubieras abierto desde cero el navegador, sin cuenta ni añadidos. Y te aseguramos que merece la pena.

Transacciones económicas

Con anterioridad hemos hablado del modo incógnito para cuando vamos a encontrar algún billete de avión, tren, etc., es decir, esas páginas web que basan parte de los precios en las visitas que hacemos. Pues bien, nuestra recomendación no es sólo que hagas esto, sino que todas las compras o transacciones económicas las realices en modo incógnito siempre que puedas.

Cada vez que pagamos a través de PayPal, Google Pay, hacemos trámites financieros, compras online, etc., con el modo incógnito dejamos todavía menos rastro, ya que no se va a guardar ningún detalle de nuestra cuenta personal, el logueo, etc. Por tanto, se añade una capita de seguridad extra que nunca viene mal (y nosotros te recomendamos, de paso, que utilices una tarjeta virtual, que es mano de santo por si algún día te roban en tu cuenta bancaria).

Las búsquedas «puras»

Nos encanta el concepto tan extendido de búsquedas «puras», ya que, como tal, este no existe. No obstante, está claro que con el modo incógnito activado, las búsquedas sí se acercan más a eso que sería usar Google como si fuera «desde cero».

Cada vez que nosotros usamos el buscador de Google o Bing, estos recogen multitud de información. Todos estos datos se usan, de manera posterior, para ofrecer unas búsquedas «más exactas y personalizadas», tal como recogen las compañías. Sin embargo, la realidad es que también se crea esa burbuja de «estás escuchando (o buscando) aquellos que quieres oír», lo que crea una falsa sensación.

Con el modo incógnito activado los buscadores funcionan de manera «pura», es decir, sin que todos estos patrones o búsquedas previas influyan en los resultados. Y en muchas ocasiones se nota este cambio.

Saltarse limitaciones

Aquí va un truco que seguro que te va a enamorar. Cada vez más plataformas tienen bloqueado su contenido a un número concreto de lecturas. ¿Cómo se calcula esto? Pues tan sencillo como que esa página web guarda las cookies en tu navegador y sabe cuántas veces has entrado en su sitio web en las últimas 24 horas.

A través del modo incógnito podemos saltarnos estas limitaciones de lecturas. Por tanto, si la web sólo permite 10 lecturas cada 24 horas, por ejemplo, pues con esta navegación privada podemos ir reiniciando todo el contenido. Eso sí, te avisamos de que cada vez más este truco está perdiendo importancia, ya que las empresas saben que la gente lo usa y están poniendo contramedidas (como es lógico). No obstante, seguro que te funciona con alguna página web todavía.

Características idénticas

El modo de incógnito está presente en todos las navegadores del mercado, desde Google Chrome hasta Safari, Mozilla Firefox, Opera o Microsoft Edge. La única diferencia es que dependiendo de cuál se utilice, las funcionalidades se ampliarán, pero nunca se reducirán (es decir, que todo lo que has leído es lo que tienes siempre como mínimo).

El historial de búsquedas desaparecerá, las cookies no se registrarán cada vez que abras una nueva ventana privada y tus datos personales, en estos aspectos, no sufrirán un rastreo en los formularios. En definitiva, que el modo de navegación permanece inalterable uses el navegador que uses (tanto en smartphones, sea Android, iPhone, etc.).

No tengas miedo al modo incógnito

No pienses que usar el modo incógnito en el navegador es algo marginal o para usos ilícitos. Como has podido observar, tiene utilidades muy prácticas para sacarle más partido a Internet y todas las posibilidades que nos ofrece la maravillosa red de redes.

¿Qué otros usos se te ocurren para el modo incógnito?

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