Cómo hacer una instalación limpia de Windows 10

Si eres de los que en estos momentos posee un PC con una versión anterior a la última lanzada, es bastante probable que quieras actualizar tu terminal. Ahora bien, ¿sabes cómo hacer una instalación limpia de Windows 10?

En el tutorial de hoy te vamos a dar las pautas para que instales Windows 10 en tu PC de manera limpia y segura, es decir, sin ningún tipo de rastro secundario. No obstante, antes una recomendación.

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Detalles a tener en cuenta

Si esto se le llama “instalación limpia” no es por casualidad: se borran todas las aplicaciones que no están integradas en el propio sistema operativo. Por tanto, cualquier programa que tengas descargado, incluso aquellos que pertenezcan a Microsoft pero sean secundarios (caso Office), lo perderás. Asegúrate de tener las claves de descarga para volverlos a instalar posteriormente.

Por otro lado, también dirás adiós a todas las aplicaciones, programas de soporte y controladores. Esto también hace referencia “a las licencias digitales, contenidos digitales asociados a las aplicaciones u otros derechos digitales sobre las mismas”.

Con estos dos párrafos anteriores no queremos asustarte, sólo que seas consciente de que si quieres dar el salto a Windows 10 de manera limpia, todo esto es lo que te va a ocurrir. Sé consecuente.

Paso a paso

Una vez escrito este “disclaimer”, por llamarlo de alguna manera, toca el turno de instalar Windows 10. Lo primero de todo: tener espacio libre en el disco duro. Se necesitan aproximadamente unos 3 GB, aunque nuestro consejo es que haya más capacidad disponible (de hecho, el consejo es que sea mucho más).

Una vez visto si tenemos el espacio necesario (borra archivos y programas en caso contrario) y realizada una copia de seguridad por si acaso (no es obligatorio, pero sí recomendable), toca el turno de descargar la herramienta de instalación. Para hacerse con ella sólo tienes que cliquear aquí.

En cuanto la inicies saldrá el clásico “Términos de la licencia”. Lee y acepta todo para proseguir con la instalación, algo habitual en este tipo de casos.

Cuando efectúes el paso anterior, la pantalla saltará a un nuevo mensaje donde se selecciona lo que se quiere conservar. En caso de que desees guardar tus archivos personales, pues pulsa en “Conservar sólo archivos personales”. En cambio, si lo que quieres es eliminar todo, pues resalta “Nada”. Sobra decir que aquí sólo se conservarían los archivos personales, es decir, los programas a los que hacíamos referencia anteriormente sí estarían borrados. No lo olvides.

Pulsa en el botón “Ok” e inicia la instalación. A partir de aquí el proceso es totalmente automático, aunque puedes cancelarlo si finalmente te ves con miedo. ¿Cuándo se puede hacer esto? Pues justo antes de que el equipo se reinicie. Si este lo hace, da por perdido tu anterior sistema operativo.

Pasados unos minutos ya tendrás tu Windows 10 activado de manera completamente limpia. Recuerda ir a “Configuración” -> “Actualización y seguridad” -> “Actualización de Windows” por si te falta algún controlador (lo cual apostamos a que va a suceder casi con total probabilidad, ya te lo decimos). Así mismo, no olvides visitar las webs de los fabricantes para instalar los últimos drivers, sobre todo en lo que respecta a las benditas y deseadas tarjetas gráficas.

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