SEAT Léon: de un gran coche a un gran coche tecnológico

Todo evoluciona. Todo cambia. Y el mundo del automovilismo no es una excepción. Hace una década, los conductores apreciaban la velocidad y la picardía en el motor; hoy en día lo que más se valora es la seguridad y los avances tecnológicos.

Existe una marca de coches que siempre se ha adaptado a las expectativas de su audiencia. Hoy queremos repasar la historia del SEAT León, uno de los reyes del asfalto que empezó con un poderoso rugido, asombró a todos con un posterior rediseño y que actualmente nos maravilla con su integración de las nuevas tecnologías.

Primera generación: ruge el asfalto

Aunque el primer León se presentó en 1999, de su nacimiento (con apenas 6.000 unidades producidas ese año), nos quedamos con la declaración de intenciones con la que SEAT sorprendió a su público: impulsó su marca León por todo lo alto con el primer anuncio del año al entrar en plano 2000. A muchos se les quedó grabado el salpicadero del coche.

Quizás ahora te parece lógico tener un salpicadero con sistema de navegación, pero esta función logro sorprender a los espectadores que daban la bienvenida a un nuevo milenio. Con su presentación, SEAT aclaró que su León apostaría por incorporar cualquier novedad puntera que acercara sus productos al público que en aquel entonces el resto de compañías automovilísticas habían dejado un poco atrás: los jóvenes.

Los primeros pinitos del SEAT León se centraron especialmente en ofrecer lo último en velocidad y potencia.

El primer SEAT León Cupra, llamado Cupra 4, surgió en el año 2000 con el propósito de convertir SEAT en la reina del asfalto.

Tenía un motor 2.8 VR6, un atmosférico de 204 CV y fue el primer León en montar una caja de cambios manual de seis relaciones. Alcanzaba los 235 km/h y aceleraba hasta los 100 km/h en 7,3 segundos. Su combinación de potencia y músculo enamoró a los amantes de la deportividad.

En el año 2002, el León Cupra R se ganó inmediatamente el aprecio de la prensa y del público gracias a su comportamiento que combinaba la esencia salvaje de un león con la picardía. Entre sus alicientes destaca una parte trasera que se podía colocar a placer y un motor con mucho empuje.

Su motor 1.8 20VT, que evolucionó hasta los 210 CV, llegaba a los 100 km/h en 7.1 segundos y su velocidad rozaba los 240 km/h. El concepto “veloz” se quedaba atrasado a su lado.

El conductor sentía su potencia y deportividad desde el primer momento que se sentaba en su interior: instrumentación de fondo blanco y tipografía roja, asientos semi backquét Recaro opcionales, un volante deportivo de tres radios…

Con su motor de cuatro cilindros turboalimentado, mejores prestaciones, menos consumo y una puesta a punto más dinámica, el León Cupra R se convirtió en el abanderado de las exportaciones de SEAT en el mercado europeo. En Suiza por ejemplo se lanzó una edición especial con 280 CV.

¿Te sorprendería saber que el León Cupra sigue siendo el León más cotizado del mercado?

SEAT lanzaría las versiones FR, con motores de 180 CV y 150 diésel.

Contaban con los paragolpes del Cupra 4 así como de una puesta a punto de chasis de lo más “picante”.

De esta primera versión, SEAT desarrollaría una variante para carreras llamada León Supercopa.

Era un modelo que ofrecía 250 CV. Se empleó en campeonatos en España, Alemania, Turquía y Reino Unido.

Segunda generación: crece el león

Si la primera generación de SEAT León dejó claras las intenciones del modelo (convertir a sus conductores en los reyes del asfalto), la segunda generación tuvo la difícil tarea de ofrecer una identidad más consistente al producto. La responsabilidad de la misión cayó en manos de Walter de’Silva, genio del diseño italiano que ya en el 2000 sorprendió con el prototipo futurista del Seat Salsa.

El SEAT Salsa ya adelantaba algunos de los rasgos de los futuros coches de SEAT como la línea dinámica en las aletas delanteras, el capó “sonriente”, los limpiaparabrisas alineados con los pilares A…

El León de segunda generación, basado en el prototipo Salsa y con rasgos compartidos con los Altea y Toledo, presentaba una suspensión McPherson delante y multibrazo detrás, un mayor tamaño y una oferta mecánica y tecnológica a la altura de lo mejor de su sector. Walter de’Silva quiso diferenciar el aspecto de los León de segunda generación con los de primera con novedades como esconder las manillas de las puertas traseras entre las ventanillas traseras y el pilar C.

En su interior, se ofreció al conductor formas novedosas que ya adelantaba que SEAT quería encantar a jóvenes entusiastas que hasta ahora quizás pensaban que los coches eran para “carrozas”. Pero, ¿cómo llamar la atención desde el exterior? ¿Cómo atrapar a aquellos que no se dejaron cautivar por la primera generación?

Había llegado el momento de madurar. El “león de Seat” dejó de ser un cachorro para crecer en tamaño.

Tenía una longitud de 4,31 metros (131 mm más que el original), una anchura de 1,76 metros (26 mm más), una altura de 1,45 metros (19 mm más) y una distancia entre ejes de 2,57 metros (67 mm más). Seat León consolidó su tamaño y no tuvo vergüenza por dejarse notar.

En el terreno deportivo, el León de segunda generación logró ganar dos mundiales FIA en el campeonato de turismos.

Los modelos Ecomotive demostraron que al León le importaba contaminar lo menos posible, una preocupación que SEAT no solo ha mantenido sino que además ha mejorado con el tiempo; el SEAT León Connect llega a un consumo de 3,6 a 6,8 l/100 km.

Interludio: Año 2009, SEAT León cambia de estilo

En 2009, SEAT retoco su León, con cambios que quizás estéticamente parecían inapreciables pero que afectaron a las formas de las ópticas delanteras y traseras, paragolpes, motorizaciones, equipamiento y novedades tecnológicas.

En esta caso nunca fue tan cierto que una imagen vale más que mil palabras:

Tercera generación: El rey de la selva conquista el mundo de la tecnología

SEAT presentaría la tercera generación del León en septiembre de 2012, comenzando con la apreciada y esperada versión de cinco puertas. En los meses siguientes se mostrarían dos variantes más de carrocería, la SC de tres puertas y la ST, más familiar y sucesor del Altea.

Pero los conductores también han evolucionado. Tanto en la carretera como en su día a día, buscamos todas las formas posibles con las que aumentar nuestra seguridad y comodidad con la tecnología. Es por ello que el gran salto de la tercera generación del León ha llegado con SEAT León Connect.

Como su nombre indica, Connect integra el mundo que has creado en tu móvil con el mundo que se te presenta cuando vas al volante; ahora es más fácil mantenerte conectado con la gente que te importa. El viaje ya no es deportivo: se ha tornado social y viral.

El interior de SEAT León Connect sigue rezumando estilo y velocidad, solo que ahora a la diversión de conducir se le ha unido la seguridad de la tecnología.

Puedes activar el Control de Crucero, quitar el acelerador del pie y el coche seguirá circulando a la misma velocidad hasta que aprietes el pedal de freno. Con su cámara de visión trasera, podrás dar marcha atrás y aparcar sin complicaciones; verás lo que ocurre en la parte posterior con la pantalla del sistema de infoentretenimiento. Detección de fatiga, sistema de frenado multicolisión o reconocimiento de señales de tráfico son otras de sus prestaciones.

La conectividad del nuevo León no solo sirve para usar tu smartphone sin perder la vista de la carretera o para controlar el móvil con tu voz; también refuerza una de las máximas del León: respetar tu esencia deportiva.

La función “perfil del conductor”, por ejemplo, te permite configurar y editar perfiles para crear tu propia experiencia personal en tu coche. Pídele al vehículo que reproduzca aquellas canciones que te animan por la mañana o que te incentivan a irte en busca de aventuras los viernes por la tarde. ¿Eres de los que quieren estar informados? SEAT ConnectAPP te lee las últimas noticias, el tráfico o tus correos electrónicos.

¿Quieres conocer más sobre el SEAT León Connect o descubrir sus diferentes configuraciones? Visita su página oficial.

Y ahora, ¿qué más?

Primero, Seat León se convirtió en sinónimo de velocidad en el asfalto. Luego, de grandeza con su tamaño. Y finalmente, con Connect ha domado la tecnología para añadir seguridad a la fórmula. ¿Cuál será el futuro que le depara a esta marca? ¿Qué nos encontraremos en la cuarta generación? Lo único certero es que León siempre se ha adaptado a las necesidades de su público, utilizando siempre tecnologías punteras…

… y la inspiración que siempre viene de la labora manual del artista…

¿Cómo te gustaría conducir en el futuro? Piensa bien en la respuesta pues “el león de Seat” tomará buena nota para superar tus expectativas.

Fuentes utilizadas para la creación de este artículo (imágenes incluidas):

Página oficial de SEAT León Connect

MotorPasión

AutoBlog

DiarioMotor

Wikipedia

Motor España

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