Me ofrecen un seguro al comprar un portátil ¿Qué hago?

En muchas ocasiones, al comprar un portátil nos ofrecen un seguro para prevenir todo tipo de eventualidades: robo, fallos del hardware, etc. Esta clase de contratos se suelen ofrecer a los usuarios de portátiles y ordenadores de gama alta, sobre todo en las grandes superficies comerciales.

Estos seguros tienen un precio que ronda el 25% del valor del ordenador, aseguran el arreglo del ordenador o su recambio ante cualquier problema durante varios años. A simple vista, parecen interesantes, sobre todo porque nos tranquilizan ante lo que pueda pasar. El único problema es el de todo contrato: la letra pequeña.

En principio parece que aseguran una cobertura total, pero si leemos detenidamente las cláusulas, no es así. La mayoría de estos contratos aseguran la máquina pero no periféricos como el ratón, cámara web y cargador de batería, que suele ser uno de los elementos que más se estropean.

Un segundo después de comprobar que nuestro ordenador no funciona, nos invade una angustia que se desvanece mágicamente al recordar que habíamos contratado un seguro. Entonces comienza un proceso muy diferente al que habíamos imaginado. El primer paso suele ser llamar a la tienda donde lo compramos. Si el ordenador tiene menos de un año se hacen cargo, si ya ha cumplido su segundo año de vida nos obligan a tratar directamente con la marca del ordenador.

La primera decepción llega cuando la tienda nos comunica que nos cobrará por el diagnóstico si el fallo es responsabilidad del cliente. No lo hacen todas, pero si nos toca una que lo hace nos veremos entre la espada y la pared porque sin diagnóstico no hay reparación.

Cuando se comprueba que el defecto es de fábrica nos pueden sorprender diciendo que no van a proceder a la reparación del elemento dañado, sino a sustituirlo por otro del mismo valor. Lo primero que advertiremos es que ese nuevo elemento es de otra marca de la que ni siquiera hemos oído hablar. Si se ven obligados a cambiar el ordenador por otro se apropiarán del antiguo, aunque éste funcione a medias y aún tengamos datos en el disco duro.

No todos los centros comerciales de informática disponen de un servicio de reparación técnica por lo que ante cualquier incidente pueden transcurrir varias semanas sin que conozcamos la situación de nuestro ordenador. Moraleja: Cuidado con entregar un ordenador con datos en el disco duro que queramos conservar.

Si el ordenador que hemos enviado a reparar tiene más de un año, probablemente su valor de mercado se haya reducido a la mitad. Ante un fallo de fábrica, la marca o la tienda están obligados a proporcionarnos un ordenador nuevo de valor de mercado similar al comprado. Así que lo más seguro es que nos entreguen una máquina de otra marca o de un modelo que ni se parece al que habíamos comprado. Eso sí, en estos casos debemos exigir que al menos tenga la misma potencia (procesador, RAM, conexiones, tamaño de pantalla, etc.).

En definitiva, hay que prestar atención a la hora de firmar este tipo de seguros. Son contratos muy tentadores a priori, pero a la larga pueden resultar un poco caros para este tipo de productos. Es preciso valorar el uso que vamos a hacer del ordenador y si realmente existe riesgo de que los estropeemos. Un vistazo al historial informático del usuario debería ser suficiente para tomar una buena decisión.

Cargando comentarios

Últimos artículos