Insurtech, o cómo la tecnología va a transformar los seguros

Que la tecnología ha cambiado nuestro mundo de manera irrevocable es algo que está fuera de duda. Al igual que el hecho de que ha contribuido a mejorar muchos procesos y a optimizar el rendimiento en muchos aspectos. Una de las últimas revoluciones es la de la tecnología aplicada a las finanzas, una corriente conocida como Fintech, que no sólo ha puesto en guardia a los bancos tradicionales, sino que le ha dado un giro al mundo de la economía como hacía mucho que no sucedía.

Una de las ramificaciones del Fintech, o al menos uno de los desarrollos paralelos conseguidos al utilizar la tecnología en sectores que hasta ahora habían sido poco permeables al cambio, es el movimiento denominado Insurtech, es decir, el campo de los seguros.

Las nuevas generaciones, sobre todo la de los millennials, comienzan a disponer de poder adquisitivo, accediendo, entre otras cosas, a la compra de coches, vivienda, locales, etc. Todas estas acciones conllevan, tradicionalmente, la contratación de seguros que, hasta ahora, implican una condiciones que van poco con la manera de entender el mundo de nuevos consumidores.

La conocida como Generación Y, la de los que ahora tienen entre 18 y 30 años, ya no quiere ataduras innecesarias ni cláusulas abusivas. Tampoco desea pagar por aquello que no va a utilizar ni está dispuesta a perder el tiempo leyendo y firmando contratos farragosos e interminables.

La última entrega del Informe Mundial de Seguros (World Insurance Report 2017), de la consultora Capgemini, indica que un tercio (31,4%) de los encuestados confia en las Insurtechs para comprar sus productos y servicios de seguros, bien de forma exclusiva o bien en combinación con compañías tradicionales. Los encuestados además destacan que las Insurtechs son cada vez más valoradas por ofrecer servicios más rápidos, eficientes y económicos.

Aún así, parece que los consumidores aún no están preparados para romper sus vínculos históricos con las aseguradoras tradicionales. La seguridad y protección contra el fraude (45,9%), el reconocimiento de marca (43,7%) y la interacción personal (41,6%) son las áreas donde las aseguradoras tradicionales obtienen mejor valoración. Además, un 39,8% de los consumidores responde que confía en su aseguradora, frente al 26,3% que confía en las Insurtechs.

Este mismo informe, pero en su edición del año pasado, señalaba que los jóvenes españoles entre 15 y 34 años están entre los más insatisfechos en la relación con las aseguradoras convencionales. Si a nivel internacional solo un 33,9% de los integrantes de este colectivo dice tener una experiencia de cliente positiva, en España, ese grupo es todavía más reducido y apenas abarca al 22,1%.

Teniendo en cuenta que más de una cuarta parte de los consumidores planean comprar o renovar su seguro a través de canales digitales en los próximos 12 meses, los bajos índices de experiencia positiva de la Generación Y representan un aspecto particularmente preocupante para el sector. Además, un 25% de los clientes de los considerados millennials en España asegura estar dispuesto a adquirir una póliza a nuevos actores (compañías tecnológicas y startups) en lugar de adquirirla a una firma tradicional, lo que pone de relieve la amenaza que representan los competidores emergentes para la base de clientes de las tradicionales.

Nuevas amenazas

Otra amenaza crítica para el futuro de las aseguradoras, más allá de las meras Insurtech, es la proliferación de objetos y tecnologías interconectadas digitalmente, como ecosistemas inteligentes para el hogar, wearables y drones, robots y vehículos. Se espera que las innovaciones del Internet de las Cosas (IoT) transformen los modelos tradicionales del negocio de seguros, desde la forma en que las firmas establecen contacto con sus clientes, hasta el análisis de su perfil y la gestión del riesgo.

Sin embargo, a pesar de esta amenaza, los datos sugieren que las aseguradoras sobrevaloran el grado de adopción que tendrán las tecnologías interconectadas. Así por ejemplo, sólo un 25,7% de los clientes en España se muestra dispuesto a utilizar wearables, cuando un 66,7% de las aseguradoras cree que sí adoptarán estos dispositivos,según el Informe Mundial de Seguros elaborado por Capgemini.

El informe también apunta que, a la hora de que los clientes de seguros adopten tecnologías IoT, a nivel mundial es más significativo el factor riqueza que la edad. Más del 45% de los clientes acomodados de la Generación X son propensos a utilizar wearables y ecosistemas conectados, un porcentaje que supera el 50% en el caso de este segmento de la Generación Y. En el caso español, sin embargo, la edad es más significativa que el poder adquisitivo: solo el 21,4% del segmento acomodado de la Generación X se muestra dispuesta a utilizar estas innovaciones del IoT, frente a casi el 50% del segmento acomodado de los millennials que sí lo haría.

Asimismo, los clientes más acomodados son también los más dispuestos a adquirir pólizas de nuevos competidores (compañías tecnológicas y startups). A nivel mundial, casi el 31% de los clientes de mayor poder adquisitivo de la Generación X se inclina por adquirir un seguro de estas nuevas empresas; un porcentaje que aumenta hasta el 47% entre los más acomodados de la Generación Y.

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