Análisis Hyrule Warriors: ¡una mezcla sorprendentemente sólida!

Hyrule Warriors no se acompleja en absoluto de lo que es: una mezcla entre Dynasty Warriors y The Legend of Zelda. En principio un mix demasiado loco y por el nadie en su sano juicio hubiese apostado una moneda. Pero Nintendo, quizá en una búsqueda algo desesperada por encontrar nuevas fórmulas de diversión, se ha atrevido… y le ha funcionado. Muy bien, de hecho. Hyrule Warriors es una sorpresa muy agradable para los fans de ambas sagas.

Mezclando franquicias

Hyrule Warriors es principalmente un Dynasty Warriors al que le han hecho hueco para meter todas las ideas jugables de la saga Zelda. Eso significa que no sólo los héroes de Zelda están presentes, sino también los objetos, escenarios, música, jefes finales… incluso la historia sigue la de la Trifuerza con ciertas licencias para hacerla más digerible.

La mezcla, lejos de resultar forzada, queda fantásticamente bien, sin resquicios de cosas que sobren o que falten. Aquí está la experiencia de Omega Force y Team Ninja a la hora de crear juegos con profundidad, y la experiencia de Nintendo con su especial chispa de jugabilidad.

En Hyrule Warriors hay varios modos de juego, aunque el principal es el Historia que surca diferentes escenarios en una lucha por la Trifuerza. Múltiples personajes clásicos y otros no tan conocidos van cruzándose en la aventura de Link, y posteriormente serán jugables en otros modos.

Las batallas son multitudinarias pero tienen un componente estratégico bastante marcado. Si no te preocupas de cubrir los puntos débiles de las fortalezas, o si haces caso omiso a las peticiones de ayuda de otros compañeros, la moral se viene abajo y perderás los combates. La verdad es que es como cualquier Dynasty Warriors, excepto algún que otro detalle como los golpes especiales con Magia Verde o la aparición de clásicos jefes finales de Zelda que debes matar con su objeto correspondiente.

El dinero conseguido en las luchas te permitirá comprar nuevas armas o mejorar la experiencia de otros personajes comprando su entrenamiento.

Un segundo modo de juego muy destacado es una aventura a través del mapa original del primer The Legend of Zelda. Cada escena es una misión con objetivos concretos que debes cumplir, así como también con ciertas limitaciones. Este modo Aventura te permite desbloquear también objetos y personajes.

Dos estilos de control

La pantalla del mando Wii U sirve para marcar objetivos y ver la energía de tus aliados y no mucho más. Sin embargo el control del juego se ha adaptado muy bien al gamepad y al estilo particular de Dynasty Warriors. Incluso hay una opción para cambiar los botones al “estilo Zelda”.

En el modo para dos jugadores uno de ellos juega directamente en el gamepad y el otro en la tele, es decir no hay pantalla partida.

Música y gráficos al puro estilo Zelda

Es en el apartado visual es donde Hyrule Warriors puede destacar más. A pesar de que no es un juego puntero en este apartado, el gran trabajo de diseño y la mezcla tan respetuosa que se ha hecho con ambos juegos es toda una prueba de lo bien que se puede hacer.

Hyrule Warriors expira Zelda por todos los poros. Desde los menús y las músicas introductorias, pasando por todos los enemigos y personajes, y terminando con unos escenarios magníficamente retratados (aunque con esa sensación de vacío típica de los Dynasty Warriors). El motor gráfico se mueve muy fluido y con gran cantidad de enemigos en pantalla. La cámara por su parte funciona bien, pero a veces deja algún ángulo muerto.

Conclusión

Aunque Hyrule Warriors podría echar atrás a los fans de cada una de las sagas respectivamente, la realidad es que la mezcla es sorprendentemente sólida. A los buenos cimientos basados en la jugabilidad de Zelda se le suma la jugabilidad bobalicona pero adictiva de los Dynasty Warriors. En conclusión: tanto si te gusta una saga como si te gusta la otra será muy difícil que no disfrutes mucho con este juego.

Puntuación: 8

Disponible en: Wii U

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