Fallout con otro sabor

Fallout con otro sabor

Obsidian Entertainment no es de las desarrolladoras que den mucha confianza a la hora de probar sus juegos. Todos sus producciones (excepto el innombrable) son segundas partes o spin-offs de productos originales ya creados por otros, que no aportaban nada excepto alguna que otra idea rapiñada vulgarmente.

Fallout New Vegas cayó en sus manos tras el éxito de Fallout 3, por encargo directo de la misma Bethesda. Siendo sinceros pocos fans de Fallout albergaban esperanzas ver al juego llegar a buen puerto. Pero esta vez, y casi de manera excepcional, Obsidian ha estado a la altura de la circunstancias.

El robot Víctor es muy majete...

El robot Víctor es muy majete…

New Vegas no reinventa la rueda, y sigue muy estrechamente la línea marcada por Fallout 3, es fácil comenzar a jugar si ya disfrutamos de aquél, con un periodo de adaptación casi inmediato. Pero New Vegas tiene un estilo propio, marca su propio camino con detalles aquí y allá que hacen de esta experiencia algo diferente a la anterior sin perder por ello personalidad.

Una historia paralela

El comienzo de la aventura no es tan glorioso como aquel nacimiento del anterior juego, pero es bastante decente. La historia gira en torno a nosotros, un sencillo mensajero al que han disparado para robarnos nuestra mercancía que debíamos entregar, una ficha de platino. Un robot llamado Víctor nos rescata medio muerto y nos lleva a un médico que nos cura diligentemente. Al despertar, y a base de preguntas del doctor, es cuando personalizamos a nuestro personaje.

Una vez más las características de nuestro avatar se sustentan bajo el sistema SPECIAL, con siete rasgos de personalidad (Fuerza, Percepción, Resistencia, Carisma, Inteligencia, Agilidad y Suerte) que influyen y modifican nuestro comportamiento con el entorno. Habilidades y Extras aparecen también, siendo los primeros diferentes según nuestro SPECIAL, y los segundos, seleccionables de una larga lista que se va desbloqueando a medida que mejoramos el personaje.

SPECIAL, la base de nuestro personaje

SPECIAL, la base de nuestro personaje

Mientras que Habilidades permanece más o menos igual (algunas se han eliminado o fusionado con otras), sí que se han introducido nuevos Extras. Es más, sólo podremos elegir un Extra cada dos niveles de experiencia, al contrario de Fallout 3 donde elegíamos uno en cada nivel. El límite de nivel también se ha subido hasta el nivel 30, que probablemente subirá más gracias a las futuras expansiones que publicarán.

Así comienza New Vegas, saliendo de una casa en un pueblo de mala muerte sin casi saber cómo ni el porqué hemos sobrevivido. El objetivo inicial es averiguar por qué trataron de matarnos, y ponemos rumbo por el desierto en busca de la siguiente pista, que nos lleva a la siguiente misión, y a la siguiente. Las primeras 15 horas de juego (aproximadamente) es un bagaje por el desierto del Mojave en persecución de nuestros agresores sin conocer exactamente la amplitud de todo en lo que estamos envueltos.

Este inicio es francamente largo, pero disfrutable por completo, con muchas misiones que se suceden de manera encadenada en una inercia de favores, peticiones y asesinatos que los PNCs van pidiéndonos a cuenta de información. Esta tendencia se repite a lo largo de toda la aventura, es decir, completar una sencilla misión no es sólo una tarea, sino una suerte de muchos objetivos uno tras otro que se suceden ante nuestros atónitos ojos.

Mojave inmenso

Mojave inmenso

Tras esas primeras 15 horas, tortuosas, llenas de objetivos encadenados y penurias, por fin consigues llegar a New Vegas. Es entonces cuando ¡BUM! el juego, que hasta el momento sólo pensabas que era grande, se convierte en inmenso, abrumadoramente gigantesco. La misión principal se bifurca en numerosos caminos, se nos da información sobre las diferentes facciones y tribus, y sólo entonces empezamos a comprender el mundo donde estamos jugando. Fallout New Vegas es considerablemente más grande que Fallout 3, no sólo en misiones, o en mapeado y emplazamientos, sino en concepto.

Las Tribus y Facciones le dan otro cariz a Fallout, especialmente cuando nuestra reputación va ligada a ellas. Ahora, además de una general y universal, marcada por el Karma, tenemos un nivel particular para cada una de ellas. Dividida en quince variantes, la reputación con las tribus marca a fuego nuestra relación con estas y con sus rivales. Ser amigo de unas nos hace enemigos de otras.

Podemos engañarles, eso sí, y pasar desapercibidos gracias a los atuendos que tienen mucha más importancia que en el juego anterior. Los vestidos y armaduras no sólo mejoran o empeoran nuestras habilidades, sino que en determinadas circunstancias nos camuflan. Aun siendo enemigos de una determinada facción, si vamos vestidos de esta, no nos atacarán. La parte negativa es que los vigilantes o los generales sí que pueden detectar nuestro engaño.

Cada atuendo tiene sus beneficios

Cada atuendo tiene sus beneficios

En cualquier caso las Facciones y la manera que tengamos de relacionarnos con ellas es una parte crítica del juego, favorece a la jugabilidad y la estrategia cuando elegimos nuestro camino.

En cuanto a la parte de juegos de azar (esto es New Vegas) queda un poco relegada a un segundo plano. Esperaba algo más de variedad en los juegos y mucha más interactividad con ellos, que se convierten en lo que parece una oportunidad perdida.

Detalles que lo cambian todo

Como decía, New Vegas no es un cambio radical y global respecto a su predecesor (como sí lo fue éste con el segundo Fallout), sin embargo la magia se encuentra en las cosas pequeñas, y mucha genialidad de esta producción radica ahí.

Es difícil catalogar la larga lista de todos los cambios introducidos en New Vegas, como el nuevo sistema de apuntado de armas (sobre la mirilla) en el modo acción, o el sistema de diálogo con los compañeros para dar órdenes, que es mucho más intuitivo, práctico y rápido. Por poner sólo un par de ejemplos.

El VATS funciona igual que siempre

El VATS funciona igual que siempre

Los mayores cambios se encuentran en cómo se relaciona el personaje con su entorno. Para ello se han añadido algunas cosas nuevas al inventario o modificado el comportamiento de las armas. Uno de estos añadidos son los complementos, piezas que se pueden montar en las armas para mejorar su comportamiento. También se introduce un sistema de munición intercambiable, con diferentes efectos y daños, de modo que, por ejemplo, la munición de punta hueca es mortal de necesidad, pero inservible contra armaduras.

En general, se apuesta por la flexibilidad para con nuestro personaje. Podemos optar por crearnos un avatar con alto nivel de Agilidad y Sigilo, apoyando nuestros ataques de fuego con buena munición. O bien al contrario, crear un tanque que se ayude de objetos para moverse rápidamente y desaparecer con ‘sigilantes’. Hay, por cierto, muchísimos más objetos y armas que antes, cada cual con sus buenos usos, ventajas y desventajas.

A la capacidad de Daño de las armas (y a la Condición), se suma la capacidad de Penetración. Si portamos una armadura con mucho nivel de Penetración, la munición y las armas con bajo nivel no conseguirá traspasarla (o muy poco). Lo mismo se aplica a los enemigos, por supuesto, de modo que luchar contra un bicho con armadura hasta arriba provocará un desenlace trágico si no llevamos munición o armas adecuadas.

Rueda de conversación con los compañeros

Rueda de conversación con los compañeros

La Condición de nuestras armas será un quebradero de cabeza, pero esta vez la habilidad de Reparación es más flexible, y sólo delimita el beneficio máximo de las reparaciones. Siempre podemos reparar armas cuando antes nuestro nivel de habilidad marcaba cuando y cuánto, por lo que en New Vegas es mucho más fácil tener las armas siempre a punto. A esto se le suma que todas las armas y vestimentas tienen un nivel mínimo a partir del cual su potencia mejora sustancialmente, incentivando al jugador a reparar continuamente.

Estos dos cambios desencadenan en que ahora el juego es mucho, mucho más guerrero. Ya lo era Fallout 3, pero esta vez la estrategia puede brillar por su ausencia si así lo queremos. Puede que quizá por ello el uso de armas de fuego y de energía se ha ralentizado cuando las usamos nosotros (los enemigos sin embargo disparan como Wyatt Earp). De todos modos se potencia y favorece a los personajes con mucho nivel en Armas, perjudicando notablemente a aquellos que eligen otras especialidades. Por ejemplo la Conversación no es relevante, la Ciencia desaparece durante bastante parte del juego, el hackeo de ordenadores es algo anecdótico, lo mismo que forzar cerraduras que sigue siendo importante pero no vital en la aventura.

Una prueba de ello es que se ha eliminado el tanto por ciento de éxito en nuestros intentos de convencer a alguien. Ahora se nos pide un nivel mínimo para, por ejemplo, hablar con alguien de algo. Si lo cumplimos, lo conseguimos y si no, no. Antes incluso con un bajo nivel de Carisma podíamos tener éxito en nuestros intentos, poco pero existente. Y el mismo sistema se aplica a todo lo demás, como la fabricación de objetos y armas.

Más acción en New Vegas

Más acción en New Vegas

Hay más bancos de trabajo donde utilizar toda la cacharrería que vamos encontrando, así como también laboratorios para drogas o medicinas, bancos de munición para fabricarnos la nuestra y fogatas donde cocinaremos.

Pero una vez más, aunque todo esto viable, en la práctica Fallout adolece de ser demasiado ‘arcadero’. Siempre será más fácil matar a alguien y robarle la munición, que fabricarla nosotros mismos. Por si fuera poco las Recetas para fabricarlo todo sólo se pueden consultar en los mismos bancos de trabajo, por lo que o memorizamos los ingredientes y/o piezas necesarias para todo, o recogemos todo lo que encontramos como si tuviéramos síndrome de Diógenes, lo que en la práctica es inviable.

Modo hardcore

Si la experiencia Fallout se te queda corta, en New Vegas existe un Modo Difícil donde se introduce un realismo no visto hasta ahora. Podemos activar este modo en cualquier momento, pero si lo hacemos desde el principio al final nos otorgarán una bonificación. En cualquier caso en Difícil, se introducen variables de hambre, sueño y sed que debemos mantener en buen nivel. Para ello debemos comer, dormir y tomar agua habitualmente porque si el nivel sube en exceso podemos desorientarnos o morir.

Inevitablemente nos vemos obligados a comer y beber cosas contaminadas, por lo que es habitual que nuestro nivel de radiación suba más de lo habitual. Y por si fuera poco, las medicinas y RadAway no son instantáneos, necesitan un tiempo para que surjan efecto, lo que hace más difícil cada enfrentamiento, sin contar con las mutilaciones de miembros que deben ser curadas por médicos.

En Hardcore, si no te alimentas mueres

En Hardcore, si no te alimentas mueres

La munición pesa, así que tampoco podemos ir cargados de armas hasta arriba, y muchos de los objetos tienen efectos secundarios. Por ejemplo hay comida que da mucha sed o drogas que dan sueño… Como buenos supervivientes, tendremos que racionarnos mucho más en todas nuestras decisiones y ser más tácticos en todo, especialmente en el inventario que será nuestro mayor quebradero de cabeza. A causa de esto el tempo del juego se ralentiza considerablemente a costa de una experiencia más satisfactoria.

Lo mejor es que este Modo Difícil es independiente de la dificultad de los enemigos, por lo que la elección de activarlo o no, no afecta a la aventura per se, sino a la manera de vivirla. Mi consejo es activarlo si queremos vivir una experiencia completa pero teniendo en cuenta que la duración del juego se puede duplicar, como poco.

Conclusiones

No es necesario analizar el apartado técnico al milímetro puesto que los cambios introducidos son mínimos. Se aprecia una mejora leve en las animaciones, y más fluidez en el movimiento de cámara en general con bajadas de framerate en según qué circunstancias. New Vegas es más pequeña de lo que esperaba y además está dividida en secciones, por lo que para moverse de aquí para allá pasamos por varias pantallas de carga.

¡Viva New Vegas!

¡Viva New Vegas!

Por lo demás en New Vegas encontraréis lo que esperáis. Es un juego abrumador, inmenso, mucho más variado que Fallout 3 en el mapa y con más opciones a la hora de jugarlo. Sigue siendo igual de divertido explorarlo todo y rebuscar en todas las esquinas (personalmente el único juego que me motiva hacerlo), hablar con la gente, andar por el desierto, hacer misiones secundarias y perderse en este mundo postapocalíptico. Lo mejor de New Vegas es que siempre pasa algo, cada pocos pasos hay una localización inexplorada o una situación no vista o alguien con quien hablar. Desde luego mantener ese nivel de atención en un juego tan amplio como este es toda una proeza.

New Vegas es igual que Fallout 3, pero tiene un sabor bien diferente. Algunos cambios son notables, otros criticables, pero a pesar de todo la grandeza del universo Fallout permanece intacta y sigue enganchando tanto o más que antes.

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