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Análisis de GitLab: La plataforma DevOps que lo hace (casi) todo

Desde la gestión de código hasta la entrega: una solución integral para grandes equipos

Análisis de GitLab: La plataforma DevOps que lo hace (casi) todo

Seguro que alguna vez te has preguntado si existe una solución única para gestionar el código, automatizar pruebas y colaborar con tu equipo sin tener que usar mil aplicaciones independientes. Pues descuida, porque GitLab viene justo a cubrir esa necesidad con una plataforma que reúne repositorios, CI/CD, gestión de proyectos y seguridad en un solo sitio.

A nosotros nos ha servido como un “cuadro de mandos” donde centralizarlo todo, desde subir el código de una app hasta automatizar despliegues, revisar cambios o controlar quién hace qué. Y lo mejor es que no solo vale para desarrolladores, ya que los equipos de operaciones, seguridad y hasta responsables de producto pueden trabajar en el mismo espacio, con herramientas adaptadas a cada rol. Si en tu día a día tienes que coordinar varias tareas técnicas, es probable que te sientas identificado.

En este análisis vamos a contar nuestra experiencia probando a fondo GitLab, repasando sus características clave, sus puntos fuertes y débiles, para quién nos parece más adecuada, en qué se diferencia de otras plataformas y por qué la adoptaríamos (o no) en diferentes escenarios. Así que, si andabas buscando una solución que encaje en el trabajo diario de un equipo moderno, puede que encuentres justo lo que necesitas.

¿Qué es GitLab?

GitLab es una plataforma DevOps muy completa donde podemos gestionar desde la escritura y revisión del código hasta la entrega y el control de versiones desde un único lugar. Esta integración es muy valiosa si uno de los objetivos de la empresa es ahorrar tiempo y reducir al mínimo las complicaciones entre herramientas sueltas, ya que agiliza (y mucho) los procesos del día a día.

La historia de GitLab comienza en 2011, cuando Dmitriy Zaporozhets y Valery Sizov crearon el proyecto en Ucrania. Lo que nació como una solución open source fue creciendo poco a poco gracias a la comunidad, hasta que en 2014 Sid Sijbrandij ayudó a fundar la empresa actual, GitLab Inc. Desde entonces, la compañía ha crecido a ritmo de vértigo, y actualmente tiene trabajadores en remoto en más de 60 países, manteniendo siempre esa filosofía de apertura y colaboración.

Uno de los detalles que más nos llamó la atención de GitLab es su apuesta por el desarrollo abierto y la transparencia. Y es que la empresa publica muchísima documentación, su código base principal sigue siendo accesible, y fomenta una cultura de trabajo remoto y flexible. Básicamente, es una rara avis en el mundo tech que predica con el ejemplo, tanto en lo técnico como en la organización interna, lo que luego se nota en el producto final.

¿Por qué GitLab?

Después de analizar a fondo GitLab y ponerlo a prueba en diferentes escenarios, le hemos asignado una calificación final de 8.5 sobre 10. Esta puntuación refleja el equilibrio entre su enorme potencial para centralizar el ciclo DevOps y su robustez en aspectos como la seguridad y el cumplimiento normativo. Nos ha convencido, sobre todo, por la capacidad de reunir todo lo necesario para equipos exigentes en una sola herramienta.

A nuestro juicio, GitLab es la opción perfecta para empresas que quieren dejar atrás los dolores de cabeza que supone gestionar múltiples aplicaciones y flujos fragmentados. Y es que, cuando se necesita un entorno donde cada fase (desde el desarrollo hasta el despliegue y la auditoría) se pueda orquestar desde un mismo lugar, esta plataforma lo pone muy fácil. Además, sus funciones de seguridad y análisis automático marcan la diferencia frente a alternativas más básicas.

Eso sí, creemos que para equipos pequeños o proyectos personales, GitLab puede resultar un poco excesivo, tanto en precio como en complejidad. Sin embargo, si buscas algo potente, preparado para crecer y pensado para empresas donde la colaboración, la seguridad y la trazabilidad importan de verdad, pocas opciones pueden competirle. La decisión, como siempre, dependerá de las necesidades reales y del contexto de cada organización.

13 puntos en los que destaca GitLab

GitLab reúne una amplia variedad de herramientas bajo el mismo techo. Más allá de almacenar código, la plataforma nos permite cubrir prácticamente cualquier fase del ciclo DevOps. Aquí te dejamos los puntos donde más nos ha sorprendido y convencido:

1. Gestión de código fuente

GitLab destaca por su gestión avanzada de repositorios Git. Podemos crear ramas, fusionar cambios, controlar los accesos y lanzar revisiones de código directamente desde la misma página web. Si tenemos archivos muy grandes, la integración de Git LFS nos lo pone fácil y sin dolores de cabeza.

2. Integración y entrega continuas (CI/CD)

Uno de los grandes atractivos es la posibilidad de automatizar todas las tareas de compilación, pruebas y despliegues. Los pipelines son fáciles de montar, podemos integrarlos con Kubernetes, y Auto DevOps nos permite tener la configuración de CI/CD lista con apenas unos clics. Esto nos ahorra muchísimo tiempo en el día a día.

3. Seguridad y cumplimiento normativo

Nos gusta la forma en la que GitLab incorpora pruebas de seguridad en todas las etapas: desde SAST y DAST hasta escaneo de dependencias y contenedores, fuzzing y detección de secretos. Todo esto acompañado de paneles de seguridad y compatibilidad con normativas como SOC2, ISO 27001 o GDPR, lo que aporta tranquilidad cuando manejamos proyectos sensibles.

4. Gestión de proyectos

GitLab integra funciones de gestión ágil como seguimiento de incidencias, epics, hitos, tableros Kanban y control de tiempos. Si usamos Scrum o Kanban, podemos adaptar las herramientas a nuestro flujo. Así, todo el equipo (no solo los desarrolladores) puede planificar y hacer seguimiento de las tareas desde un único lugar.

5. Analítica e informes

Con los dashboards de GitLab, tenemos datos sobre la calidad del código, la frecuencia de despliegue o el rendimiento del equipo. Destaca Value Stream Analytics, que nos ayuda a visualizar y optimizar el ciclo de entrega, detectando cuellos de botella que a veces pasan desapercibidos.

6. Gestión del flujo de valor

Esta funcionalidad permite ver, de un vistazo, cómo fluye el trabajo desde la idea hasta la puesta en producción. Es muy útil para identificar en qué fase se están atascando los procesos y mejorar la eficiencia general del equipo.

7. Gestión de carteras

Cuando gestionamos varios proyectos o programas a la vez, GitLab nos da una visión global para planificar de manera estratégica y distribuir recursos con cabeza. Es un extra importante para equipos que ya han crecido o manejan múltiples productos.

8. Gestión de diseño

Nos ha llamado la atención lo fácil que resulta compartir prototipos o mockups dentro de GitLab. Podemos versionar los activos de diseño, colaborar y dejar feedback en el mismo entorno donde está el resto del proyecto.

9. Service Desk

Con esta herramienta podemos conectar la atención al cliente directamente al flujo de desarrollo. Los usuarios pueden enviar incidencias y el equipo las gestiona y sigue su progreso desde la propia plataforma, lo que evita perder información entre sistemas distintos.

10. Orquestación de lanzamientos

Cuando hay que coordinar lanzamientos complejos entre varios proyectos o entornos, GitLab ayuda a automatizar y monitorizar estos procesos, asegurando que cada versión llegue a buen puerto y con menos sobresaltos.

11. Gestión de paquetes y registro

Permite alojar y gestionar repositorios privados de paquetes (npm, Maven, Docker, etc.) de forma centralizada. De esta forma, podemos controlar versiones, compartir dependencias internas y evitar recurrir a servicios externos para algo tan básico.

12. Feature Flags

Nos permite habilitar o deshabilitar funciones en producción sin tener que desplegar nuevo código. De esta manera, podemos hacer pruebas controladas o lanzamientos graduales sin riesgos innecesarios.

13. GitLab Runner

Esta utilidad se encarga de ejecutar los jobs de CI/CD en nuestros servidores o en la nube. Nos da flexibilidad total para adaptar el entorno de integración continua a nuestras necesidades, y podemos escalar según lo requiera el proyecto.

¿Qué diferencia a GitLab de sus competidores?

Si tuviéramos que resumir en pocas palabras lo que hace especial a GitLab frente a la competencia, nos quedaríamos con la idea de tenerlo todo bajo un mismo techo. Y es que, a diferencia de otros productos como GitHub Enterprise, Azure DevOps o la típica combinación de Jenkins, Jira y otras herramientas sueltas, aquí no necesitamos saltar de una página web a otra para cada tarea. Todo el ciclo DevOps (desde la idea hasta la entrega y la seguridad) se gestiona dentro de la misma plataforma, lo que ahorra tiempo y dolores de cabeza.

Otro factor que marca la diferencia es la profundidad de sus funciones integradas; la seguridad (con escaneos SAST, DAST, IAST y compañía), la gestión del flujo de valor, el cumplimiento normativo y la gestión avanzada de carteras están incluidas de serie, sin tener que añadir licencias extra o montar soluciones externas. Además, nos encanta poder invitar a usuarios invitados ilimitados sin coste, ideal para colaborar con clientes o stakeholders sin preocupaciones por el presupuesto. Todo esto nos permite trabajar de forma más transparente, eficiente y sencilla, sin las típicas complicaciones de otras plataformas más fragmentadas.

Análisis GitLab 1

Pros de GitLab ✅

  • Plataforma DevOps todo en uno
  • Seguridad y cumplimiento normativo robustos
  • Capacidades de CI/CD potentes
  • Gestión de proyectos muy completa
  • Value Stream Management integrado
  • Gran comunidad de soporte y documentación extensa
  • Opción de autoalojamiento
  • Sistema de control de versiones más utilizado a nivel global

Contras de GitLab ❌

  • Curva de aprendizaje pronunciada
  • El plan Ultimate puede ser caro
  • Requiere bastantes recursos
  • Problemas de rendimiento puntuales
  • El enfoque todo en uno puede no encajar con todos los equipos
  • La interfaz puede resultar abrumadora
  • Los tiempos de respuesta del soporte pueden variar, sobre todo en planes gratuitos o incidencias de baja prioridad

¿Quién puede beneficiarse más de GitLab?

En esta sección queremos destacar de forma clara y sencilla qué empresas pueden sacar el mayor partido del uso de GitHub. Son las siguientes:

  • Grandes empresas y corporaciones: Si gestionas varios equipos de desarrollo y necesitas controlar proyectos complejos, GitLab te da una visión centralizada, herramientas de seguridad avanzadas y gestión de carteras para que nada se te escape.
  • Empresas de sectores regulados: Si trabajas en banca, sanidad o administración pública y tienes que cumplir con normativas como GDPR, HIPAA o ISO 27001, aquí tienes una plataforma que lo pone más fácil y te ayuda con auditorías y seguridad de datos.
  • Equipos con mentalidad DevSecOps: Si en tu empresa la seguridad es prioridad y buscas integrar las pruebas y escaneos en cada fase, GitLab ofrece herramientas de seguridad automatizadas sin depender de productos adicionales.
  • Startups tecnológicas en crecimiento: Si buscas una solución todo en uno que evite los dolores de cabeza de gestionar varias aplicaciones, aquí puedes centralizarlo todo, ahorrar tiempo y mejorar la colaboración.
  • Agencias de desarrollo y consultoras: Si llevas proyectos para varios clientes, la gestión avanzada de proyectos, el control de acceso y los usuarios invitados ilimitados te permiten colaborar y mostrar avances sin complicaciones ni sobrecostes.

¿Quién podría necesitar otra herramienta?

A pesar de sus excelentes resultados, puede que GitHub no se ajuste a los objetivos de tu empresa o de los miembros de tu equipo de trabajo. A continuación detallamos qué modelos de negocio podrían necesitar un software alternativo:

  • Proyectos personales o pequeños equipos con necesidades básicas: Si solo quieres alojar tu código y hacer un par de despliegues sencillos, puede que la versión gratuita de GitLab se quede grande y te valga con una opción más sencilla o económica.
  • Autónomos o freelancers con poco presupuesto: Si tus proyectos no requieren funciones avanzadas ni necesitas cumplir normativas, puede que otras alternativas más ligeras como GitHub Free o Bitbucket resulten más cómodas y fáciles de mantener.
  • Empresas que ya tienen una cadena de herramientas consolidada: Si tienes todo perfectamente organizado con Jenkins, Jira, GitHub y otras integraciones a medida, cambiar todo tu flujo puede no compensar el esfuerzo de migración.

Razones para elegir GitLab en tu empresa

  • Unifica todas las fases DevOps: Si quieres centralizar el desarrollo, pruebas, despliegues y gestión de proyectos en una sola plataforma, aquí lo tienes todo sin depender de aplicaciones externas.
  • Funciones de seguridad avanzadas: Ideal si necesitas detectar vulnerabilidades de manera automática y tener la seguridad integrada en cada fase del ciclo de vida del software.
  • Cumplimiento normativo simplificado: Si tu empresa debe pasar auditorías o cumplir normativas como ISO 27001 o GDPR, GitLab facilita la trazabilidad y el control de contenido documental.
  • Facilita la colaboración y la transparencia: Los equipos pueden trabajar juntos en tiempo real, compartir diseños y gestionar tareas sin perder información ni saltar entre sistemas.

Escalabilidad para proyectos ambiciosos: Si tu empresa está creciendo, GitLab permite añadir proyectos, usuarios y clientes invitados sin complicaciones, adaptándose al ritmo que necesites.

Razones por las que los usuarios abandonan GitLab

  • Coste elevado en los planes avanzados: Cuando el presupuesto aprieta, el precio de los planes Premium o Ultimate puede resultar alto en comparación con otras opciones o herramientas open source.
  • Demasiada complejidad para equipos pequeños: Si no tienes personal dedicado a DevOps, la cantidad de opciones y configuraciones puede abrumar y acabar suponiendo más trabajo del esperado.
  • Curva de aprendizaje inicial: La potencia de la plataforma implica que al principio hay que invertir tiempo en aprender a sacarle partido, lo que no siempre compensa si el proyecto es sencillo.
  • Necesidad de integración con otras herramientas ya consolidadas: Si tu empresa depende mucho de una cadena de herramientas personalizada, el esfuerzo de migrar todo el flujo puede no merecer la pena.

Planes y precios de GitLab

La cuestión del precio siempre acaba saliendo cuando buscamos una plataforma integral para el desarrollo y la gestión de proyectos. GitLab tiene una estructura de precios bastante clara para sus planes gestionados y autoalojados, pero conviene repasar bien qué incluye cada uno y cuáles son los extras disponibles, porque la diferencia puede ser importante según el tipo de empresa y el uso que vayas a darle:

  • Plan Free: 0 € por usuario/mes. Permite hasta 5 usuarios con licencia, 400 minutos de computación al mes y 10 GiB de almacenamiento. Incluye gestión de código, CI/CD básico y funciones esenciales para equipos pequeños o proyectos personales.
  • Plan Premium: 19 € por usuario/mes (precio promocional para nuevos clientes, facturación anual). Incluye todo lo del plan Free, además de chat con IA, sugerencias de código, usuarios con licencia ilimitados, 10.000 minutos de computación y soporte prioritario. Muy enfocado a equipos que necesitan más control y colaboración.
  • Plan Ultimate: Precio a consultar con el equipo de ventas de GitLab. Ofrece acceso a todas las funcionalidades avanzadas: seguridad, cumplimiento normativo, gestión de carteras, 50.000 minutos de computación y usuarios invitados ilimitados. Es el plan pensado para organizaciones con necesidades complejas o entornos regulados.

Complementos y add-ons principales

  • GitLab Duo Pro: 19 € por usuario/mes (facturación anual). Añade IA para generación y refactorización de código, chat y generación de tests.
  • GitLab Duo Enterprise: Precio bajo consulta. Incluye analítica avanzada con IA, explicación de vulnerabilidades y análisis de causa raíz.
  • Enterprise Agile Planning: 15 € por usuario/mes (solo para clientes Ultimate). Sustituye herramientas como Jira, permite dashboards ejecutivos y analítica avanzada de flujos de valor.

GitLab CE vs EE: ¿En qué se diferencian?

Antes de escoger un plan, deberás pensar qué tipo de edición usarás como base técnica (el software que instalarás). A continuación, te explicamos cuáles son las principales características de las dos ediciones de GitLab:

GitLab Community Edition (CE)

  • Es la versión open source y gratuita de GitLab, pensada para quienes quieren alojar y gestionar GitLab en sus propios servidores (es decir, en modo autoalojado).
  • Incluye las funcionalidades básicas: gestión de código, CI/CD simple y algunas herramientas de colaboración.
  • No se pueden añadir los planes Premium o Ultimate a esta edición; sus funciones avanzadas solo están disponibles en la edición Enterprise.
  • Ideal para proyectos personales, pequeñas empresas o quienes quieran tener el control total del software.

GitLab Enterprise Edition (EE)

  • Es la edición destinada a empresas, base para los planes Premium y Ultimate (y también para el plan Free autoalojado, con algunas funciones extra).
  • Se puede instalar en tus propios servidores o usar como servicio gestionado, pero permite desbloquear todas las funciones avanzadas a través de licencias (Premium o Ultimate).
  • Los planes Free, Premium y Ultimate se aplican sobre la Enterprise Edition, ya sea en la nube (gestionado) o autoalojado.
  • Si quieres seguridad avanzada, cumplimiento normativo, gestión de carteras, etc., siempre será a través de la Enterprise Edition con la licencia correspondiente.

Descuentos y otras consideraciones

GitLab cuenta con un plan gratuito (Free) pensado para equipos pequeños o personas que buscan probar la plataforma sin compromiso. Además, existe una prueba gratuita de 60 días para los planes Premium y Ultimate, lo que nos da tiempo suficiente para experimentar las funciones avanzadas y ver si realmente encajan en nuestro flujo de trabajo.

En cuanto a descuentos, GitLab suele ofrecer promociones puntuales, como el precio reducido en el plan Premium para nuevos clientes si se contrata de forma anual. También es habitual que las instituciones educativas y organizaciones sin ánimo de lucro puedan acceder a condiciones especiales o precios más asequibles, aunque estos casos requieren contactar directamente con el equipo de ventas para concretar la elegibilidad y las tarifas aplicables.

Implementación, formación y documentación

Implementar GitLab en una empresa puede ser tan sencillo como abrir una cuenta en la nube y empezar a subir proyectos, o tan complejo como migrar decenas de repositorios y pipelines desde otras herramientas. Si partimos de cero y solo queremos lo básico, la curva de entrada es razonable, aunque, si queremos sacarle todo el jugo, conviene tener ciertos conocimientos técnicos.

Para quienes vienen de otras plataformas, GitLab ofrece recursos y guías bastante detalladas sobre migración de código, incidencias, wikis y configuraciones de CI/CD. Aunque puede asustar al principio, la migración se puede gestionar de forma progresiva y, si el equipo lo prefiere, existen servicios profesionales de soporte para acompañar en el proceso y resolver dudas técnicas o de integración.

En cuanto a formación, la documentación oficial de GitLab es una de las más completas que hemos visto (disponible en docs.gitlab.com). Además, hay cursos, tutoriales y certificaciones en la página web oficial, pensados para distintos niveles de experiencia. Esto ayuda mucho tanto al equipo técnico como a quienes quieren profundizar y certificar sus conocimientos sobre la plataforma.

Personal y gestión

En empresas grandes, lo habitual es que haya un equipo específico encargado de administrar GitLab. Suele haber perfiles de DevOps, responsables de seguridad, gestores de lanzamientos e incluso administradores de bases de datos que se reparten el trabajo. Así se asegura que cada aspecto de la plataforma se gestione bien y que nada quede desatendido.

En empresas pequeñas o equipos reducidos, lo más normal es que una o dos personas asuman varias de estas funciones a la vez. Aunque no hace falta montar un departamento entero, sí es importante que alguien tenga claro quién se encarga de mantener la plataforma y resolver posibles incidencias. Una buena gestión y asignación de responsabilidades suele marcar la diferencia en el uso diario.

Proceso de toma de decisiones

El proceso de decisión para adoptar GitLab suele llevar varias semanas o incluso meses, dependiendo del tamaño de la empresa y de la urgencia por resolver ciertos problemas. Normalmente, se empieza identificando qué no funciona bien en el flujo actual (por ejemplo, falta de integración entre herramientas, problemas de seguridad o exceso de trabajo manual) y se comparan diferentes alternativas para ver cuál encaja mejor.

Durante esta fase, suelen participar perfiles técnicos (como responsables de desarrollo, DevOps y seguridad), que evalúan a fondo las funciones, la integración con las herramientas que ya usan y la facilidad de uso. En muchos casos, se hace una prueba de concepto (POC) para comprobar en la práctica si GitLab cumple con lo prometido. La decisión final suele estar en manos de la dirección de tecnología (CTO), jefes de área o incluso el comité de dirección, que valora los resultados de la prueba y el coste total antes de dar luz verde al cambio.

Usabilidad e interfaz de usuario

La interfaz de GitLab intenta ser lo más intuitiva posible, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de funciones que ofrece. Para quienes ya tienen experiencia en entornos DevOps, el hecho de tenerlo todo centralizado ayuda mucho y permite cambiar de tarea rápidamente sin tener que abrir varias aplicaciones a la vez. Eso sí, al principio puede abrumar la cantidad de opciones y menús.

Para usuarios novatos, la primera impresión suele ser un poco densa y puede que cueste encontrar algunas funciones específicas. Sin embargo, la plataforma incluye documentación, tutoriales y una búsqueda bastante eficaz que ayuda a ubicarse poco a poco. La mayoría de los usuarios coinciden en que, una vez superada la curva inicial, la interfaz ahorra mucho tiempo y permite trabajar de forma más eficiente y organizada.

Análisis GitLab 2

Funciones de seguridad

Uno de los puntos fuertes de GitLab es su compromiso con la seguridad y la privacidad. La plataforma cumple con estándares internacionales tan importantes como SOC2 Type 2, ISO 27001, GDPR y HIPAA. Esto resulta fundamental para las empresas que operan en sectores regulados, ya que así pueden estar tranquilas a la hora de proteger información sensible y superar auditorías sin sobresaltos.

En la práctica, GitLab incluye un abanico de funciones de seguridad integradas, incluyendo desde análisis estático y dinámico de código (SAST y DAST), escaneo de dependencias y contenedores, pruebas fuzzing y detección de secretos, hasta paneles de control y registros de auditoría. Todo esto ayuda a detectar vulnerabilidades lo antes posible y a mantener un control detallado sobre quién accede a qué y cuándo.

Para el acceso, GitLab ofrece opciones avanzadas de autenticación, como la verificación en dos pasos (2FA) y el inicio de sesión único (SSO), además de controles de permisos muy detallados por rol o grupo. También podemos generar tokens de acceso personales, que nos permiten acceder a la API o automatizar tareas de forma segura y controlada.

Funcionalidades de informes y analítica

GitLab nos da acceso a paneles de análisis muy completos que ayudan a entender mejor cómo funciona nuestro equipo y dónde podemos mejorar. Por ejemplo, Value Stream Analytics permite visualizar cuánto tiempo pasa cada tarea desde que nace la idea hasta que el código llega a producción. De esta forma, es mucho más fácil detectar cuellos de botella y optimizar el flujo de trabajo.

Otra función que nos ha gustado mucho es CI/CD Analytics, donde podemos ver datos sobre la tasa de éxito de los pipelines, la frecuencia de despliegue y los tiempos de entrega. Una funcionalidad muy útil para analizar si los procesos automáticos están funcionando como deberían o si hay que hacer ajustes. Además, los informes de calidad del código nos ayudan a detectar complejidad, cobertura de tests y posibles vulnerabilidades.

Para temas de seguridad y rendimiento, GitLab ofrece dashboards específicos y la posibilidad de integrar Prometheus para monitorización avanzada. También es posible personalizar los paneles según las métricas que más nos interesen.

Atención al cliente

GitLab ofrece asistencia técnica a través de su portal de soporte, donde los usuarios pueden abrir tickets para resolver problemas relacionados con licencias, suscripciones o incidencias técnicas.

Para los planes Premium y Ultimate, los tiempos de respuesta del equipo de asistencia varían según la gravedad del problema: 30 minutos para emergencias críticas, 4 horas para problemas de alta prioridad, 8 horas para impacto medio y 24 horas para consultas de baja prioridad, todo ello dentro del horario de soporte 24/5 (de domingo a viernes). Es importante destacar que solo los contactos autorizados dentro de una organización pueden abrir tickets de soporte; si no estás prelistado, tu solicitud será rechazada.

Los usuarios del plan gratuito no tienen acceso al soporte técnico directo, pero pueden buscar ayuda en el foro de la comunidad de GitLab, donde tanto empleados como otros usuarios comparten soluciones y consejos. Además, GitLab proporciona una documentación extensa y recursos de formación para ayudar a los usuarios a resolver problemas por sí mismos. Aunque algunos usuarios han reportado dificultades para encontrar respuestas rápidas en el foro, la mayoría coincide en que, una vez familiarizados con la plataforma, la experiencia de soporte mejora significativamente.

Competencia: ¿Cuál es la mejor alternativa a GitLab?

El panorama de herramientas DevOps es muy variado. A continuación, te contamos cuáles son las principales alternativas a GitLab y en qué casos pueden ser una mejor elección:

GitLab vs GitHub Enterprise

GitHub Enterprise brilla especialmente en la gestión de código fuente y el trabajo colaborativo, gracias a su enorme comunidad y a la cantidad de integraciones disponibles. Es ideal si buscas una experiencia de colaboración ágil y una plataforma conocida por todo el mundo.

Sin embargo, aunque GitHub está ampliando sus capacidades DevOps, suele requerir herramientas externas para la integración continua, el despliegue o la seguridad, lo que puede hacer el flujo de trabajo más fragmentado que en GitLab. Aun así, si ya usas muchas apps conectadas al ecosistema GitHub, esta opción puede merecer la pena.

GitLab vs Azure DevOps

Azure DevOps destaca por su flexibilidad y por la facilidad para personalizar cada parte del proceso. Es una plataforma muy potente si ya trabajas con otros servicios de Microsoft y necesitas integraciones profundas con Azure.

Además, permite configurar al detalle cada paso del ciclo DevOps, aunque esa misma flexibilidad puede aumentar la complejidad si el equipo no cuenta con experiencia técnica suficiente. Si tu empresa está muy vinculada al mundo Microsoft, Azure DevOps puede encajar mejor que GitLab.

GitLab vs Jenkins

Jenkins es la referencia clásica en integración y despliegue continuos. Su gran ventaja es la capacidad de personalización mediante plugins y la comunidad tan activa que lo respalda. Si solo buscas una herramienta potente para CI/CD y prefieres construir el resto de la cadena a medida, Jenkins puede ser una buena elección.

Eso sí, requiere más mantenimiento y coordinación con otras soluciones externas, mientras que GitLab lo centraliza todo de serie.

GitLab vs Jira

Jira es la herramienta por excelencia para la gestión de proyectos ágiles, sobre todo en equipos que necesitan un control detallado de incidencias, épicas y flujos de trabajo personalizados. Aunque no es una solución DevOps completa, muchas empresas la combinan con otras herramientas como GitHub o Jenkins.

Si tu foco está en la gestión avanzada de tareas y la colaboración con muchos perfiles no técnicos, Jira puede aportar valor, pero para una experiencia DevOps integral y centralizada, GitLab suele ofrecer más funcionalidades en un solo lugar.

Una solución integral muy completa para grandes equipos

Después de todo lo que hemos visto, creemos que GitLab es una opción sobresaliente para empresas que necesitan una solución DevOps integrada, segura y pensada para cumplir normativas exigentes. Su enfoque todo en uno y la profundidad de sus herramientas justifican la inversión si el equipo tiene la capacidad de aprovecharlas al máximo, sobre todo en entornos donde la seguridad y la trazabilidad son cruciales.

Recomendamos GitLab especialmente a organizaciones que trabajen en sectores regulados (como la banca o la sanidad) o a empresas que gestionan grandes proyectos con varios equipos de desarrollo; aquí, las funciones de cumplimiento, automatización y gestión avanzada marcan la diferencia y pueden ahorrar mucho tiempo (y preocupaciones) a largo plazo. Además, la facilidad para centralizar todo el flujo de trabajo se nota en el día a día.

Eso sí, GitLab no es para todo el mundo. Los equipos pequeños, las empresas con necesidades muy básicas o los proyectos personales pueden sentirse abrumados por la complejidad y el precio. En estos casos, otras opciones como GitHub o Bitbucket pueden resultar más accesibles, tanto por su curva de aprendizaje como por los costes asociados. Como siempre, conviene analizar bien las necesidades reales antes de tomar una decisión.

En definitiva, si buscas una plataforma potente, escalable y que apueste por la innovación, GitLab es una herramienta a tener muy en cuenta. Pero si buscas sencillez y rapidez para proyectos más modestos, seguramente te resulten más cómodas otras opciones.

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Pedro Domínguez Rojas

Publicista y productor audiovisual enamorado de las redes sociales. Paso más tiempo pensando a qué videojuegos voy a jugar que jugándolos.

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