¿Se ha convertido Youtube Kids en un nuevo nido de terror y traumas para los niños?

¿Se ha convertido Youtube Kids en un nuevo nido de terror y traumas para los niños?

Resurge una de las mayores polémicas de Youtube: los vídeos teóricamente para niños que están repletos de contenido violento, cuestionable o absurdo. No es una polémica nueva. En este caso, el detonante del resurgimiento ha sido un largo artículo del escritor y activista James Bridle en el que critica el turbio nido de vídeos rarunos y traumáticos en el que se ha convertido Youtube Kids.

Un vídeo de un dentista torturando a Peppa Pig, otro en el un Spider-Man se orina en la bañera en la que Elsa se está aseando, vídeos de niños vomitando chucherías… Estos son algunos de los ejemplos que Bridle, y otros después de él, han usado para destacar que algo podrido está ocurriendo en Youtube Kids.

Los niños son los usuarios que más utilizan Youtube, pues esta red social va genial para que los nenes se queden un rato quietos sin hacer nada. Los creadores de vídeos lo saben y por eso tratan de aprovecharse de este segmento de la audiencia para beneficiarse.

La táctica es simple: descubres cuáles son los términos más buscados por los niños en la red (existen decenas de herramientas de análisis de keywords disponibles), produces vídeos a mansalva de la forma más rápida y barata posible (ejemplos: vídeos pirateados, vídeos creados de forma automática, vídeos con personajes 3D cutres, vídeos con actores de dudosa calidad…), preparas los títulos y las descripciones de los vídeos para explotar el sistema de algoritmos de Youtube y así aparecer en los primeros puestos de las búsquedas y… ¡bingo! Ya has creado un canal que genera millones de reproducciones cada día.

Como resultado, cada vez es más posible que en Youtube, y especialmente en Youtube Kids, un niño vea sin querer un vídeo en el que aparecen sus personajes favoritos realizando acciones dudosas, surrealistas o violentas.

Detengámonos un momento en la producción de estos vídeos. Los vídeos pirateados son malos a nivel legal pero no afectan a la mentalidad del niño. Otra cosa son los vídeos que utilizan los personajes infantiles en contextos ajenos a sus mundos. Muchos de estos vídeos no son violentos de por sí pero son inconexos, irracionales… y a veces parecen alucinaciones psicotrópicas.

A esta edad temprana, los niños no saben qué es la realidad sino que crean su propia definición a partir de lo que ven y de lo que se les enseña. ¿Cómo crecerá un niño que ve a Peppa Pig comiéndose a su propio padre, por ejemplo? Algo me dice que no muy bien.

Después de la publicación del artículo de Bridle, las redes sociales se han inundado de comentarios de padres o de parientes dándole la razón. He aquí un ejemplo:

“Mis sobrinos de cinco y seis años han pasado de ver vídeos de gente abriendo Huevos Kinder (raro, pero bueno, qué se le va a hacer) a vídeos de Toy Freaks, y sus comportamientos han cambiado radicalmente”.

Toy Freaks es el 68º canal más popular de Youtube. Aunque algunos de sus vídeos incluyen canciones de cuna o lecciones didácticas, en algunos de ellos aparecen actividades “que muchos pueden considerar abusivos o explotadores, como niños vomitando o sufriendo” (en palabras de Bridle).

He aquí un ejemplo de sus vídeos:

“Mis sobrinos creen que ahora es divertido comportarse de forma violenta como en Toy Freaks”, sigue el pariente indignado de hace un par de párrafos. “O bien comen de forma irresponsable, poniéndose grandes cantidades de comida en la boca y mordiendo con furia. Llegados a este punto, les prohibimos ver Youtube en casa”.

Precisamente, Youtube Kids se actualizó hace unos días. Una de sus novedades consistió en alargar su introducción para pedir a los padres que estuvieran atentos ante cualquier vídeo de contenido inapropiado. Es lo que Youtube ha repetido como respuesta al renacimiento de esta polémica:

“Siempre estamos buscando formas de mejoras al experiencia de Youtube para todos nuestros usuarios, y pedimos a nuestra comunidad que denuncien cualquier vídeo que crean que viole nuestras normas de conducta”.

Youtube necesita mejores mecanismos de control, pero no es la única red social o servicio con este problema. Este incidente tiene la misma causa que el problemas de las noticias falsas en Google o el auge del “porno de venganza” en Facebook: una clara ausencia de responsabilidad por parte de estas compañías.

Tal y como dice Max Read, otro activista digital: “si quieres liderar una revolución (como la que han iniciado Youtube y compañía), en algún momento vas a tener que gobernar. Además, ahora que el mundo ha cambiado, depende de ellos asegurarse de que permanecen los mejores valores del pasado. Y el primer paso que podrían hacer es admitir que tienen un problema”.

¿Cuál es tu opinión al respecto? ¡Déjanos un comentario!

Fuentes: Medium, Polygon, Xataka, The Guardian, Select/All

Cargando comentarios