Todo sobre el 5G: ¿Qué es el 5G y por qué es tan necesario?

Últimamente habrás escuchado a muchísima gente del sector hablar de la tecnología 5G, y seguramente, como me pasó a mi, te quedaste con más preguntas que respuestas. ¿Qué es, exactamente, el 5G? ¿Por qué se empieza a hablar de 5G cuando ni tan siquiera el 4G ha llegado a todas partes? ¿Realmente es necesario?

Cuando este año visité el Mobile World Congress de Barcelona con algunos compañeros de Softonic teníamos un objetivo claro: entender qué es exactamente la tecnología 5G y por qué es tan importante para la industria de la telefonía móvil y los gigantes de internet. En este vídeo reportaje te resumo todo lo que necesitas saber e intento responder algunas de las preguntas más comunes sobre la tecnología 5G.

Si no ves bien el vídeo, ábrelo en Youtube desde aquí.

¿Qué es el 5G?

Bueno, no está definido aún. La respuesta es corta porqué estamos en un momento donde nadie lo sabe con rotundidad, aunque ya contamos con ideas. Eso se debe a que más o menos se tienen claros los objetivos, pero el 5G es tan solo un concepto amorfo, aún requiere tiempo de trabajo sobre todo a nivel de estandarización de protocolos. Se supone que a mediados de 2017 el 5G estará totalmente definido y las operadoras, fabricantes y empresas del sector empezarán a trabajar para implementarlo con un mismo estándar.

En un principio, el 5G será una tecnología de conexión que permitirá asegurar una mayor cobertura móvil, con más fiabilidad y mucha más velocidad de datos. Se habla de ofrecer tasas ingentes de carga y descarga, de hasta 1GB por segundo para múltiples usuarios a la vez -y para empezar- y muchos más al desarrollarse. No solo se plantea mejorar la cobertura sino también la intensidad de la señal, mucho más eficiente gracias a un espectro mejorado y señales de frecuencia más elevada que llegarán a cientos de miles de personas, incluso a nivel individual: representantes de Intel nos hablaban directamente de “carriles de autopista” de datos reservados exclusivamente para cada usuario, con tecnologías como la MIMO. Para entenderlo mejor: 5G permitirá descargar películas 4K en cuestión de segundos. En resumen, más fiabilidad, más velocidad, mayor cobertura y para muchos más dispositivos y personas.

¿Por qué 5G cuando aún no tengo ni 4G?

Hay que tener en cuenta que el 3G empezó a implantarse en el 2000 y el 4G empezó por allá el 2010, cuando la mayoría de nosotros aún teníamos teléfonos con teclado y tan solo empezábamos a descargar archivos a través de datos móviles, que por cierto eran muy caros. Nadie se imaginaba como los smartphones iban a revolucionar el consumo de contenido. Es muy posible que el 5G sea la conexión más habitual en el 2030, pero por entonces muchos estarán quejándose de sus limitaciones y soñando con el 6G.

La cuestión es que la industria del móvil siempre ha empezado a trabajar con visión de futuro, aunque en esta ocasión no trabaja sola: prácticamente todos los sectores van a requerir conexiones 5G y esto se debe a un solo motivo: el archiconocido Internet de las Cosas (IoT).

El Internet de las Cosas

El futuro que cada vez vemos con más claridad, feria tras feria, anuncio tras anuncio, es el de un mundo dónde no solo el hombre hablará con la máquina, sino que todas las máquinas y dispositivos hablarán entre ellos. Eso quizás ya lo vemos ahora a escala pequeña, con relojes inteligentes que se conectan con teléfonos y máquinas de pago, luces que podemos apagar desde el móvil o cámaras de vigilancia que nos envían imágenes en directo. Pero el futuro incorporará muchas más cosas: coches inteligentes autoconducidos, semáforos, neveras, camas, guantes, calcetines, pomos de puerta… Todo.
Los expertos hablan de miles de millones de dispositivos que estarán conectados a partir de 2018. Por muy pequeño sea el ancho de banda que utilicen necesitaremos muchísimo más. Eso sin ni tan siquiera tener en cuenta que los vídeos y los tipos de interacción a distancia que consumiremos en un futuro serán en definición 4K, 8K e incluso en 360º de realidad virtual. Empieza a ser más claro que la tecnología 4G no podrá con todo.

Se acabó la latencia

La cantidad de cosas que controlaremos a distancia aumentará en número, pero también en importancia. Servicios cada vez más críticos dependerán de la conexión a internet. La latencia, es decir, el tiempo que tarda una información en viajar de un punto A (tu teléfono) un punto B (la puerta de tu casa), será un desfase que no nos podremos permitir.

Podemos tolerar cierta latencia en un juego, incluso en servicios como la transmisión de mensajes de texto. Pero un coche conducido automáticamente necesita responder en milisegundos. Una sesión de realidad virtual con tus amigos de Australia no será igual si experimentamos retardo en la conexión. Un cirujano operando a corazón abierto a distancia requiere información precisa y en tiempo real. La tecnología 5G permitirá esta inmediatez.

Las dudas éticas del 5G

Es posible que, después de ver el vídeo y descubrir un poco más sobre el por qué, el cómo y el cuándo del 5G, estés igual de emocionado como muchos de nosotros. El futuro promete mucha diversión y una libertad tanto de movimiento cómo de acceso a la información que nunca hemos imaginado antes. Pero, como todo avance tecnológico, plantea muchas dudas de carácter más ético que será necesario tratar como sociedad:

  • La brecha tecnológica. El mundo está lleno de brechas, por mucho que creamos que hayamos avanzado. Brechas de género, de raza, de poder adquisitivo… Mientras en los países más desarrollados seguimos invirtiendo en más y mejor cobertura, hay países y continentes enteros que no pueden asegurar una conexión a internet para todos sus habitantes. Es precisamente una de las luchas de Mark Zuckerberg en su fundación internet.org. Aunque algunos de los expertos consultados nos dicen que muchos de estos países van a saltar de generación, de la 3G a la 5G directamente, continuamos sin poder deshacernos de esta diferencia tecnológica. ¿Cómo lucharemos para asegurar que cualquiera pueda acceder a internet en cualquier lugar del planeta? ¿Nos preocupa suficientemente como colectivo?

  • Big Data. El Internet de las Cosas no solo va a conectarnos a todo y a todos. También será un gran generador de millones de petabytes de vídeos en directo y datos sobre usos, sobre costumbres, sobre movimientos. ¿Quién regulará el control y la gestión de estos datos conocidos como Big Data? ¿Quién luchará por la privacidad cuando ya hoy en día se ve como una batalla perdida? ¿Qué empresas sabrán sacar mejor partido de estos datos y de qué modo? ¿Qué tipo de luchas librarán Facebook, Apple, Microsoft, Alphabet (Google) para quedarse con el mayor número de datos posible?
  • El mundo expuesto. Todo y todos conectados. Internet dentro y fuera de casa, hasta en nuestra ropa. ¿Qué medidas de seguridad serán necesarias para asegurar que nadie saque provecho de cualquier vulnerabilidad? ¿Estamos preparados para tamaño reto? ¿Es que nadie ha jugado a Watch Dogs?

Quizás es pronto para aventurarse tanto pero lo que podemos ver con claridad es que los próximos 5 años serán realmente apasionantes y lo que tan solo empezamos a vislumbrar ahora son los primeros compases de una nueva revolución tecnológica.

Y tú, ¿qué piensas de esta revolución?

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