Servicios de localización: aquí estoy yo

Si hace unos años te hubiesen dicho que no sólo sería posible decir a todos dónde estás en cada momento, sino que encima iría a gustarte, seguramente no te lo hubieses creído.

Es innegable que existe un debate sobre la intimidad y la privacidad en cierto tipo de programas que publican tu posición GPS a otros contactos. Y es éste un debate tan controvertido como interesante. Pero de lo que aquí se trata es de descubrirte las redes de posicionamiento más conocidas y de qué manera podrían serte de utilidad.

Así que guarda el móvil en tu bolsillo y comienza a andar, porque esta vez el destino será tan importante como el recorrido…

Brightkite

Brightkite fue uno de las primeras redes sociales en popularizar los servicios de posicionamiento. Su fórmula era apostar por una integración con aplicaciones ya populares, como Facebook o Twitter, y añadir una capa de localización, gracias a la cual se daba el valor añadido de la veracidad y la actualidad. El usuario dejaba de ser una entidad en Internet y se convertía en una persona del mundo real.

Al principio, el posicionamiento en Brightkite era “activo”: como usuario, debías establecer por voluntad propia tu localización en el momento en que quisieras. Por un lado esto era una desventaja, pues te obligaba a actualizar tu estado vía SMS, lo cual suponía un desembolso que no siempre tenía sentido; por el otro, al menos se respetaba la intimidad del usuario en mayor medida que mediante la triangulación por GPS.

Actualmente, Brightkite se ha extendido en móviles con GPS y puede proporcionar en todo momento tu posición cuando publicas algo. Es, como ya dijimos, una forma de contextualizar tus experiencias en un sitio y momento determinados, y compartirlas con los demás.

Google Latitude

En 2005, Google adquirió la empresa creadora de Dodgeball, una aplicación rudimentaria que funcionaba de modo similar a Brightkite: a través de mensajes SMS en los que podías publicar tu localización. Con el paso del tiempo, esta tecnología fue avanzando gracias a la triangulación de redes de teléfono y satélites GPS, dando lugar a Google Latitude: una herramienta integral que te permite saber dónde están tus contactos de Google -la agenda de Gmail, para entendernos-, si estos te conceden permiso y mantienen abierta esta aplicación.

Lo curioso de Google Latitude es que, además de nutrirse de los datos de GPS a través de los móviles, también es capaz de localizar a usuarios en portátiles y equipos de sobremesa a partir de su IP y de la posición de las antenas móviles y demás nodos de telefonía.

Dicho así, es posible que Google Latitude te dé escalofríos; sin embargo, las opciones de privacidad de esta aplicación web son fortísimas y muy personalizables. Además, no se guarda ningún registro de localizaciones anteriores en las que hayas estado.

 

Foursquare

Si bien las anteriores aplicaciones gozaron de un éxito relativo, aún quedaba por ver el modo de incentivar a los usuarios a que usaran sus móviles para publicar los sitios a los que iban. Fueron varias las empresas que lo intentaron, dando vueltas a una misma idea. Pero fue Foursquare la que dio en el clavo al sacar a relucir el aspecto lúdico de algo tan simple como “salir a tomar algo”.

En Foursquare, como en las aplicaciones que le siguieron, no das tu posición en todo momento sino que haces “check-in” en un lugar concreto: pueden ser restaurantes, bares de copas, tiendas… Cuando registres esta entrada, tendrás también la oportunidad de valorar el local y dar tu opinión sobre él. Hasta aquí todo normal.

La parte de juego llega con los “badges”, algo parecido a logros o insignias, que se te proporcionan cuando entras en estos lugares. Así, si eres la persona que descubre un nuevo local o la que más veces entra en él, tendrás una posición “privilegiada” como descubridor o promotor del mismo.

Gowalla

Más que un seguidor de tendencia, Gowalla fue una alternativa lanzada al mismo tiempo que Foursquare. Sin embargo, al estar algo verde, no acabó cuajando entre el público como su rival más directo.

Sin embargo, en lugar de verlo como una desventaja, esto fue aprovechado por sus creadores como una oportunidad para mejorar la fórmula de su programa rival, así que añadió, entre otras, una característica llamada “geocatching”.

En resumen, además de logros –aquí llamados “pins”- los usuarios de Gowalla pueden recoger objetos virtuales si son los primeros en llegar a un sitio, depositarlos en otros locales para obtener otros objetos e intercambiarlos con otros usuarios. En algunos casos, los objetos tienen un valor real en forma de premios.

Programas “multi check-in”

Más alternativas han ido surgiendo en poco tiempo a estos programas: Yelp, 11870, Triout… Por eso, a los usuarios que están probando las ventajas de cada una, cada vez les es más difícil llevarlas todas al día.

Si ese es tu caso, has de saber que existen webs que te posicionan automáticamente en todas las redes a las que estés registrado. Es el caso de check.in, una aplicación web para móviles muy sencilla pero que integra las redes de localización más conocidas.

También hay buscadores de mapas que han integrado la experiencia de este tipo de programas. FourWhere asocia a Google Maps los puntos donde los usuarios de Foursquare, Gowalla y Yelp han opinado acerca de ciertos locales. Una buena idea que te servirá si quieres referencias de algún restaurante o bar al que quieras ir.

Y tú, ¿dónde estás?

Conocer opiniones veraces, seguir la pista a tus amigos o participar en juegos de realidad aumentada son algunas de las muchas aplicaciones que dan sentido al posicionamiento. Para algunos, será insuficiente y no merecerá la pena; para otros, será una herramienta divertida y muy útil para moverse por las ciudades y conocerlas.

¿Cuál es tu caso? ¿Te inscribirías en este tipo de servicios?

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