Noticias

Qué es Game Changer y por qué ha revolucionado la televisión por completo a golpe de originalidad

Qué es Game Changer y por qué ha revolucionado la televisión por completo a golpe de originalidad

Randy Meeks

  • 11 de marzo de 2026
  • Actualizado: 11 de marzo de 2026, 17:36
Qué es Game Changer y por qué ha revolucionado la televisión por completo a golpe de originalidad

Desde el inicio de los tiempos, los concursos de televisión han tenido una sola máxima: no liar al espectador con nuevas pruebas o con conceptos que fueran especialmente extraños. Si tu programa es de cultura, pues preguntas y respuestas. Si es de habilidad, pruebas físicas. Pero siempre, cada semana, se procuraba tener un oasis de tranquilidad con algo que sabías cómo iba a funcionar, fase tras fase, hasta el final. Muchos concursos han pasado años sin variar su mecánica, repitiendo una y otra vez lo mismo sin que su público se canse, desde Jeopardy hasta La ruleta de la suerte. Sin embargo, la llegada de Internet ha trastocado a toda una generación, que no está dispuesta a ver lo mismo todo el tiempo. Y ahí entra Game Changer.

It’s time for a game changer!

Desde 2019 (empezó en College Humor y poco después pasó a formar parte de Dropout), Game Changer ha sobresaltado a toda la industria con una máxima inamovible: cuando el programa empieza, ninguno de los concursantes sabe a qué va a jugar, cómo funciona y qué deben hacer para ganar. Deben, de hecho, irlo descubriendo por el camino. Lo que empezó de manera muy inocente, con episodios divertidos pero que no pasaron a la historia, se convirtió muy pronto en una locura repleta de estrategias, comedia de altísimo nivel, improvisaciones épicas y, sobre todo, discursos anticapitalistas sin venir a cuento. No lo querríamos de otra manera.

Un día, Game Changer puede juntar a nueve concursantes para montar un juego de Survivor casero. Otro, deben hacer todo lo que diga el presentador (si va precedido de “Sam Says”, y parece fácil pero no lo es). Con el tiempo, la cosa derivó en capítulos que tardaron un año en hacerse o incluso una aventura en un castillo destinada exclusivamente al presentador y que los concursantes montaron en sus ratos libres junto al equipo del programa. Porque, eso es importante, los concursantes realmente son colaboradores, no ganan nada y están a sueldo de Dropout, lo que hace que se evada la tensión y simplemente se centren en divertirse y hacer el mejor programa posible. El resultado es, casi siempre, fuera de lo normal.

La televisión convencional no ha sabido reaccionar al golpe de Game Changer, su éxito en redes sociales y su sensación de absoluta libertad y de sorpresa continua. Todo puede pasar en cualquier momento, y cuando pones el episodio no sabes lo que va a llegar durante los siguientes 40 minutos. Son programas preparados meticulosamente, teniendo en cuenta todas las variables posibles y un oasis de alegría entre las tumultuosas aguas de Internet. Tan pronto hacen un episodio completamente musical (mi favorito, por cierto) como tiran una ruleta para ponerse órdenes acumulativas: es confort, sí, pero de otra manera. Del que estimula.

El programa en sí ha tenido cuatro spin-offs (el más conocido, Make Some Noise) y ha causado algo vital para que lo que haces sea viral: una sensación de cercanía con el público inmensa. Por eso pueden incluso permitirse montar un ¿Quién quiere ser millonario? con el único objeto de ayudar monetariamente a uno de los miembros del reparto más queridos, Jacob Wysocki. Al final, se ha hecho tan popular que incluso ha tenido un crossover con The Rookie y ha basado todo un sistema de suscripción en su popularidad (y la de otros programas como la partida de rol Dimension 20, o el ya mencionado Make Some Noise). La temporada 8 está al caer, y es el mejor momento para ponerse al día, porque, cuando alguien lo copie en España, siempre podremos decir que sabemos exactamente lo que está haciendo, y va contra las normas del juego.

Últimos artículos

Cargando el siguiente artículo