Puppeteer: las marionetas cobran vida en tu salón

Puppeteer es un juego de plataformas dirigido a ese tipo de jugador al que le gusta ser sorprendido. No esperes un juego de dificultad milimétrica o donde se penaliza cualquier error a los mandos. Al contrario, es un juego amable, con algunos momentos frenéticos pero siempre condescendiente con el jugador. Lo que sí es brillante es la presentación, el ritmo de las misiones, los jefes finales, el teatrillo, la vida que despide el juego y que por momentos parece vaya a salirse de la pantalla. Es un juego muy especial.

¡Pasen y vean!

En Puppeteer juegas dentro de un escenario de marionetas. Todo sucede como si estuvieras viendo una obra de teatro infantil, los escenarios se montan y desmontan en directo, puedes ver lo que hay detrás, entran y salen personajes al más puro estilo vodevil, hay pequeños musicales… Es un juego vivo que no solo se disfruta a los mandos sino también viéndolo. Porque al fin y al cabo Puppeteer no es más que eso: una obra de teatro, con una historia de buenos y malos; con princesas y brujas; con héroes y villanos.

El espectáculo se divide en 7 actos, con 3 telones por acto. Puppeteer es un juego largo, con una duración que rondará las 10-12 horas de juego. Eso sí, no es que sea un juego muy difícil, no hay modos de dificultad y es generoso regalando vidas. Ni siquiera es muy rejugable a pesar de los extras y secretos que esconde. Este apartado sería, quizá, el único punto criticable.

Control ajustado y excelentes jefes finales

Puppeteer también es bueno cuando lo juegas. El control, por ejemplo, es muy preciso y la gran cantidad de movimientos que tiene Kutaro –el prota- está a la par de juegos similares. Sin embargo, sus tijeras mágicas Cálibrus son lo que más usarás. Estas tijeras no solo sirven para aniquilar a otros enemigos, sino también para cortar partes del escenario como telas y cartones.

A base de cortes aquí y allá consigues diferentes resultados. En ocasiones abrirás caminos para avanzar, en otras los cortes te impulsarán por el aire de modo que, si sigues cortando el escenario, puedes seguir moviéndote por zonas inaccesibles. También hay otras armas como bombas, ganchos o escudos. Herramientas que utilizarás a menudo pero especialmente cuando luches contra los enemigos finales.

Puppeteer saca pecho en sus magníficos jefes finales. Aunque los niveles “normales” están más que bien, con mecánicas típicas del género como saltos, muelles, palancas y mecanismos, son las fases donde luchas contra enemigos finales las que realmente merecen la pena. Generalmente divididas en varias fases de ataque, con algún Quick Time Event de por medio, son el clímax de cada Acto. Los jefes finales justifican por sí solos jugar a Puppeteer.

Disfrute audiovisual

El apartado visual de Puppeteer es de lujo. Cuidado al máximo cada uno de los detalles, en este juego disfrutas de verdad con lo que estás viendo, y sin ser precisamente un título pomposo o exagerado. Los gráficos son como tienen que ser, las animaciones excelentes, los escenarios numerosos y detallados, y las marionetas son para enamorar.

Pero si los gráficos son buenos entonces la música y, sobre todo, el doblaje al español son de auténtico lujo. Un juego como este no tenía sentido sin una orquestación acorde a las imágenes, y así ha sido. El doblaje debía ser también de altura para capturar la auténtica esencia de las marionetas, y así ha sido también. Puppeteer es un gran juego en el aspecto audiovisual.

Conclusión

Puppeteer es uno de los juegos de plataformas visualmente más atractivos que he visto en mucho tiempo, junto a Rayman Legends. Es una aventura contada como en un teatro de marionetas, con una ambientación magnífica y que te mete de lleno en el juego. Puppeteer es como regresar a la infancia, al sueño de los cuentos, a la sorpresa inocente. Y todo esto sin olvidar una jugabilidad muy bien atada y un control bien equilibrado. Muy recomendado.

PUNTUACIÓN TOTAL: 8

Disponible en: PS3

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