Madrugada muy convulsa la que hemos tenido hoy. El consejo de administración de OpenAI, empresa propietaria del famoso ChatGPT, ha decidido cargarse a Sam Altman, consejero delegado y figura más visible de la compañía que él mismo cofundó. La noticia ha cogido a todos por sorpresa, ya que si había un rostro que representaba el auge de la inteligencia artificial, ese era en estos momentos Altman.
El comunicado enviado por OpenAI no deja lugar a dudas: todo se debe a una pérdida de confianza. “La salida del señor Altman se produce tras un proceso de revisión deliberada por parte del consejo, que llegó a la conclusión de que no fue sincero siempre en su manera de comunicarse con el propio consejo. No se confía ya en su capacidad para seguir dirigiendo OpenAI“, sentencia el texto facilitado.
El propio Sam Altman ha tenido también palabras de agradecimiento para la que era su empresa hasta hace unas horas. En un tuit publicado en Twitter, el antiguo mandamás expresa lo siguiente: “Me encantó todo mi tiempo en OpenAI. Para mí fue transformador, y espero que también un poco para el mundo. Me encantó trabajar con gente tan talentísima“.
A partir de ahora, el puesto de Sam Altman será ocupado por Mira Murati, quien trabajaba en el equipo directivo de OpenAI. Se ha optado por ella por “su larga trayectoria y su estrecha relación con todos los aspectos de la empresa, desde su experiencia gobernando hasta su política de IA”.
No debemos olvidar que Greg Brockman, quien fuera el cofundador de OpenAI junto a Sam Altman, ya abandonó su puesto de presidente del consejo para quedar como asistente del primer ejecutivo. Ahora, tras esta noticia, Brockman también deja la empresa que fundara en su momento. “Basándome en las noticias de hoy, renuncio a mi puesto”, finaliza.