Una bala, un objetivo

Codemasters nos propone una nueva entrega de Flashpoint sin sus desarrolladores originales, pero con todo el espíritu de una saga que aboga por el realismo

Hace ocho años, Codemasters presentaba un juego de acción en primera persona que iba a revolucionar el mercado. Y es que se trataba del primer simulador miltar de verdad. Un simulador llevado realmente al extremo. Su nombre era Operation FlashPoint.

Y es que en Operation FlashPoint una sola bala podía acabar contigo. Aquí no había heroicidades, aquí había operaciones militares virtuales lo más realistas posibles. Y su segunda parte va a seguir el mismo camino, pero ampliado y con un marco mucho más actual.

Un marco argumental excepcional
Para el primer juego se nos ubicaba en el pasado. Exactamente en 1985 y en una serie de islas ficticias. Estados Unidos y la Unión Soviética entran en guerra en este marco, donde nosotros seremos un simple soldado que tendrá que sobrevivir a diferentes misiones.

En el juego original, Bohemia Interactive puso especial énfasis en el realismo y nos encontrábamos con la posibilidad de llevar diferentes armas, diferentes vehículos y sentir realmente el fragor de la guerra. Y por realismo, hay que entender que un balazo en el lugar equivocado era sinónimo de final de partida.

Operation Flashpoint: Dragon Rising es la segunda entrega, pero curiosamente no es Bohemia Interactive el autor, que se dedica a realizar el mismo juego pero con otro nombre llamado Armed Assault 2. No, Dragon Rising será hecho por un equipo interno de CodeMasters y lo que tiene claro es que va a mantener el nivel de exigencia de Operation FlashPoint.

Pero lo primero es decir que en este Dragon Rising tenemos un marco diferente y en lugar de irnos al pasado, nos aventuramos en un tiempo futuro no muy lejano en el que en una enorme isla ha estallado un conflicto entre China y Rusia. La razón, como siempre, es económica, puesto que es una isla con grandes yacimientos de petróleo.

Estados Unidos acudirá a su ayuda y ahí nosotros entraremos para intentar ayudar. Desde luego, la historia es un simple marco, porque como en el primer juego, lo que interesa en este Operation Flashpoint: Dragon Rising es todo la batalla. Así que prepárate para una guerra como nunca la has visto antes.

Realismo, la palabra mágica de Flashpoint
Hay muchos juegos de acción en primera persona y la gran mayoría de ellos son espectaculares. Títulos como Medal of Honor, Call of Duty o Crysis, dependiendo del género, son muestra de ello. Pero todos estos juegos tienen un punto en común y es que su realismo es limitado.

Y es aquí donde entra un juego como Flashpoint, cuyo realismo puede ser catalogado por algunos como enfermizo o, incluso, injugable. Cabe recordar que en el primer juego, un sólo disparo era capaz de acabar con nosotros sin problemas. Y no hablamos de un tiro en la cabeza, sino en el pecho. Esta segunda parte va incluso más allá.

Los desarrolladores del juego están creando un sistema de impacto tan realista que casi parece que no estemos sentados en nuestro sofá, sino realmente en el campo de batalla. Por poneros un par de ejemplos, un disparo en la pierna a un enemigo, hará que este se derrumbe automáticamente, pero es más, si el calibre del arma empleada es muy alta, es más que posible que le desaparezca la pierna del sitio indicado.

Lo mismo podemos decir de nosotros que, por ejemplo, si recibimos un disparo en el sitio equivocado, es posible que no podamos ni disparar, porque nos han eliminado la mano correcta para disparar el arma o, incluso, dependiendo del peso del arma, necesitemos de las dos si queremos utilizar un arma.

El sistema de curación será bastante complejo y, como todo es realista en Dragon Rising, requerirá de los médicos. Unidades especiales que tendrán todo lo necesario para darnos los primeros auxilios. Eso sí, si se ha partido un brazo o el disparo es en algún lugar crítico, tu soldado no sobrevivirá a no ser que lo evacúen.

No sólo eso, también las armas tienen sus propios problemas. Según Codemasters han creado un sistema para las armas que le da un realismo mayor al combate. Es posible que tengamos que entrar en zonas pantanosas y si el arma se moja y es susceptible a esto, no sería de extrañar que no funcionase o, peor, que se encasquillase.

El combate a pie, será intenso, pero afortunadamente no es un juego en solitario, sino que iremos en pequeños escuadrones de cuatro hombres. De esta forma, tendremos un combate táctico y como en la auténtica guerra, deberemos arañar cada centímetro de terreno si queremos sobrevivir.

Extensiones enormes
El citado realismo no atañe sólo al combate a pie, porque estamos ante uno de esos juegos que tiene una extensión de terreno increíble. Y es que según ha hecho público CodeMasters, el juego tendrá una superficie de 220 kilómetros cuadrados, o lo que es lo mismo, tardaremos unas cuantas horas en recorrer todo el mapa.

Por supuesto, no lo haremos todo a pie y como en cualquier guerra, sobre todo moderna, tendremos todo tipo de vehículos a nuestra disposición. Tanques, helicópteros, jeeps, etc. Cada uno de ellos con un comportamiento diferente y todos con sus propias debilidades y sus propios puntos fuertes.

Además, en el caso de esta segunda parte, nos encontraremos con que el terreno y la suerte puede influir negativamente en nuestros vehículos, ya que podemos pinchar, quedarnos atascados o incluso quedarnos sin gasolina para continuar. Y, dependiendo de donde nos pase esto, no será agradable, puesto que los enemigos pueden estar esperándonos.

Gráficos y sonido
Codemasters sabe que para dar realismo a un juego hay que ofrecer un aspecto técnico sobresaliente y, la verdad, no hay más que ver las pantallas, para darse cuenta de esa calidad técnica. Un título que sin duda va a dar que hablar.

Se ha empleado un nuevo motor de creación propia que permite ver una isla con diferentes entornos –esta era una de las principales quejas del primer juego- que son especialmente realistas. Atravesaremos zonas boscosas, pantanosas y, por supuesto, arenosas, lo que implica diferentes visualizaciones.

Además, hay que tener en cuenta que el clima varía y podemos encontrar tormentas, vientos, etc. No sólo eso, también hay ciclo día-noche, con lo que es posible que nos encontremos atacando un objetivo utilizando gafas infrarrojas.

Los modelos de los vehículos y de las arma son de altísima calidad, no sólo en el modelado, sino también en la texturización y en los efectos visuales que se aplican a ellos. Por ejemplo, la iluminación dinámica de cada disparo sobre los cañones.

Sin embargo, la verdadera estrella del juego es la animación y modelados de los diferentes soldados del juego. Son extremadamente realistas, sobre todo cuando reciben disparos ya sea para que caigan muertos o con algún tipo de herida.

En cuando al sonido, Codemasters está trabajando para que los efectos de balas correspondan realmente a cada arma del juego o a cada vehículo. Imaginamos que estará totalmente en castellano, aunque de momento no lo sabemos.

Conclusiones
Esta nueva entrega de Operation Flashpoint promete ser un juego de combate táctico tan real que, sin duda, nos hará sentirnos realmente dentro de la guerra. Veremos si esto es así finalmente.

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