[PRE-ANÁLISIS] Sleeping Dogs: un buen sand-box mientras esperas GTA V

Olvídate de True Crime, aunque Sleeping Dogs es heredero de esta saga te ofrece mucho más: es un sandbox en toda regla repleto de misiones principales y secundarias y un control excelente

Con el espíritu de los True Crime pero con mucho de GTA y hasta con influencias de la saga Batman Arkham, Sleeping Dogs va a ser uno de los juegos más refrescantes del verano. Aunque queda un mes para su lanzamiento en OnGames ya hemos disfrutado de una versión preliminar y hemos jugado a algunos niveles. Misiones variadas, un mundo totalmente abierto y un control excelente son solo algunas de las bazas de lo nuevo de Square Enix.

http://www.youtube.com/watch?v=R_9Fl9SuoDk

Sleeping Dogs te pone en la piel de Wei Shen, policía chino afincado en EEUU que vuelve a su Hong Kong natal para infiltrarse en las peligrosas tríadas y desmantelar algunos de sus grupos más poderosos. No entraré en más detalles del argumento pues lo desgranamos con más detalle aquí. Así pues, pasaré a hablar de lo que he jugado.

La versión preview de Sleeping Dogs me ha ofrecido una buena muestra de sus diferentes jugabilidades. Como en todo título de amplias mecánicas de juego contará con unas primeras misiones más cerradas que hacen las veces de tutorial. En los primeros compases de mi aventura aprendí a conducir, luchar cuerpo a cuerpo o perseguir a enemigos, así como molestar a trillizas. Todo ello se realizaba con una narrativa lineal y un camino muy guiado: afortunadamente fue solo el principio.

Sleeping Dogs te ofrece libertad total en las calles Hong Kong

Sleeping Dogs te ofrece libertad total en las calles Hong Kong

Pasada esta fase inicial, pude disfrutar de toda la libertad prometida: el mundo del juego está completamente abierto y recrea un Hong Kong lleno de vida. En la calle abundan los puestos de comida u objetos, los transeúntes tienen aspectos muy distintos y diferentes comportamientos y, a lo GTA, si te apetece puedes meterte en medio de su camino y no dejarlos pasar o apalizar a algunos de ellos para robarles los pocos dólares que lleven en los bolsillos.

Sin tener el detalle gráfico de, por ejemplo, un Assassin’s Creed (aunque hay que pensar que he probado una versión debug, con fallos que no estarán en la final), el Hong Kong de Sleeping Dogs era realmente dinámico. Por ejemplo, cuando herías a un transeúnte no tardaba en llegar una ambulancia para socorrerlo, y los comerciantes se ponían más zalameros cuando te acercabas a sus puestos.

En este mapa de Hong Kong enorme se desarrollan unas misiones al más puro estilo GTA: roba un cargamento de objetos de lujo, persigue a un rival y acaba con él, protagoniza un tiroteo subido a un coche para proteger tu botín, extorsiona a los vendedores ambulantes para que te paguen los “impuestos”, secuestra a un jefe rival… A diferencia de otros juegos open world donde a menudo hay la sensación de que siempre haces lo mismo, en las algo más de 3 horas de esta versión preliminar de Sleeping Dogs no he tenido esta impresión: las misiones tenían una ejecución y desarrollo variados y una dificultad justa con el usuario.

Las misiones de Sleeping Dogs serán muy variadas

Las misiones de Sleeping Dogs serán muy variadas

Además, en los niveles más avanzados abundaba la espectacularidad, pero sin llegar a esos extremos de la saga Saints Row. Hice explotar camiones con relativa facilidad y precipité algunos coches de policía a base de derrapes, todo con mucho estilo. Pero la parte más espectacular de Sleeping Dogs no estaba solo en la (buena) conducción.

El juego, como en la saga Yakuza, hace especial énfasis en el combate. Si en otros sandbox es un elemento secundario en Sleeping Dogs tiene un papel importante –especialmente al principio, donde no cuentas con armas de fuego- y se ha solucionado con éxito. La mecánica de lucha se basa en un sistema muy sencillo de combos, agarres y defensa, fácil de aprender y con cierta complicación para dominar, a lo Batman Arkham City. Reconozco que en los niveles donde tenía que repartir tollinas son en los que tuve más dificultades: al principio solo te atacan los enemigos de uno en uno, pero a medida que vas avanzando la IA es más salvaje y los esbirros de bandas rivales no se cortarán en atacarte desde diferentes ángulos. En este sentido el combate es bastante real, pero se recrea en los golpes críticos gracias a cámaras lentas. Además, puedes estampar la cabeza de los enemigos en determinadas estructuras: ventiladores, persianas de comercios, cubos de la basura… Amantes de la violencia cruda, ¡disfrutaréis del juego!

Violencia cruda y sin miramientos

Violencia cruda y sin miramientos

Las habilidades de combate de Wei Shen mejorarán en la aventura casi sin darte cuenta: Sleeping Dogs cuenta con un sistema de experiencia a base de puntos y mejoras. Así podrás ir perfeccionando a tu personaje, cosa que también es posible gracias a ítems que se compran en la calle o a una escuela de artes marciales.

El uso de armas tarda en llegar, pero cuando lo hace despliega su fuerza. El juego cuenta con gran variedad de armamento y los tiroteos que he protagonizado eran muy parecidos a GTA: énfasis en la cobertura, la necesidad de coger armas y munición de los rivales caídos… Nada nuevo bajo el sol, pero justo lo que esperaba.

El mundo abierto de Sleeping Dogs no es un espejismo de libertad, como pasa en otros juegos. Realmente hay cosas extra para hacer: pequeñas misiones que te encargan personajes de la calle, robo de coches para su venta, minijuegos de karaoke, un club de la lucha, carreras de coches, apuestas… Además de estos extras al estilo Yakuza, como buen poli que eres, se te ofrecerán casos, que en realidad son misiones adicionales largas con varias partes de investigación que puedes ir combinando con las misiones principales.

En las misiones de Sleeping Dogs trabajarás para los dos lados de la ley

En las misiones de Sleeping Dogs trabajarás para los dos lados de la ley

A falta de GTA 5…

Es inevitable comparar Sleeping Dogs con la saga de Rockstar. La jugabilidad es un calco y sus historias de moralidad dudosa recuerdan mucho a las de CJ Johnson, Niko Bellic y compañía. A pesar de eso, al igual que pasa con la franquicia Saints Row, parece que Sleeping Dogs ha sabido encontrar su propia personalidad, gracias a una narrativa más cercana al cine de acción de Hong Kong y un sentido del humor mucho menos presente que en las marcas anteriormente citadas .

Por eso, y porque me lo he pasado tremendamente bien en las horas de prueba de la preview, auguro que Sleeping Dogs será un buen juego. Así que, a falta de visitar Los Santos en Grand Theft Auto 5, no está de más recorrerse las calles de Hong Kong: no te van a faltar cosas que hacer allí.

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