IA

Apple Intelligence pone a prueba la promesa climática de Apple

La IA puede disparar electricidad y agua en sus centros de datos

Apple Intelligence pone a prueba la promesa climática de Apple

Monique Irish Casingal

  • 2 de septiembre de 2026
  • Actualizado: 2 de septiembre de 2026 a las 13:28
Apple Intelligence pone a prueba la promesa climática de Apple

Greenpeace ha advertido hoy de que Apple Intelligence, la plataforma de inteligencia artificial de Apple, puede acabar siendo la “prueba definitiva” de los compromisos climáticos de la compañía. El motivo es sencillo: esta nueva generación de servicios de IA podría elevar de forma drástica la demanda de electricidad y agua en los centros de datos que la sostienen. El aviso llega, además, en un momento incómodo. Apple asegura haber recortado más del 60% de sus emisiones de gases de efecto invernadero desde 2015 y sostiene que en 2025 se mantuvieron estables frente a 2024, pese a que el negocio siguió creciendo.

ChatGPT Descargar

Apple se ha marcado llegar a 2030 con neutralidad de carbono en toda su huella. Ahí está el atasco. Los sistemas generativos necesitan una infraestructura muy intensiva en capacidad de cálculo, y eso empuja al alza tanto el consumo eléctrico como las necesidades de refrigeración, justo en la parte del camino en la que ese último 15% o 20% de reducciones suele ser el más difícil de arrancar.

La propia empresa admite que sus centros de datos ya consumen grandes cantidades de energía. Según Apple, en 2023 utilizaron 2.344 millones de kWh de electricidad y, aunque la compañía afirma que estas instalaciones funcionan con energía 100% renovable desde 2014, la expansión de Apple Intelligence amenaza con disparar esa demanda en los próximos años.

Algunas proyecciones señalan que el consumo eléctrico vinculado a estos sistemas podría multiplicarse por 11 entre 2023 y 2030. Si ese escenario se parece mínimamente a lo que termine ocurriendo, Apple tendrá que ampliar con rapidez su cartera de energía renovable y demostrar que ese crecimiento no revierte parte de los avances climáticos que ha conseguido hasta ahora.

Apple insiste en que no parte de cero. Una de sus estrategias principales consiste en ejecutar más tareas de Apple Intelligence directamente en el dispositivo, para reducir la dependencia de la nube, y apoyarse al mismo tiempo en la eficiencia de sus chips propios y en nuevas inversiones en energía limpia.

La empresa asegura también que está utilizando sistemas de gestión térmica apoyados por modelos avanzados para ajustar mejor la refrigeración de sus instalaciones. Según Apple, eso habría permitido reducir en un 35% la energía utilizada por los ventiladores en determinados entornos.

La cadena de suministro sigue siendo otra pieza clave. Apple afirma que en 2025 el 30% de los materiales utilizados procedió de fuentes recicladas o renovables. Ese mismo año, añade la compañía, su Supplier Clean Energy Program generó más de 38 millones de MWh de energía limpia.

Donde siguen concentrándose las dudas, para críticos y analistas, es en la transparencia. Apple no ha publicado un desglose detallado y cuantificado del consumo energético, del uso de agua ni de la huella de carbono atribuible a Apple Intelligence. Es una cuestión especialmente sensible después de las críticas, e incluso del escrutinio legal, que han recibido algunas de sus afirmaciones sobre productos “neutros en carbono”.

Se desconoce cuándo publicará Apple esos datos.

Monique Irish Casingal

Monique Irish Casingal es redactora de contenidos especializada en reseñas de software y herramientas digitales. Ayuda a los usuarios a encontrar las aplicaciones más adecuadas para su día a día.

Directrices editoriales

Últimos artículos

Cargando el siguiente artículo

Sesión iniciada en Softonic como