Análisis Xbox One: Zoo Tycoon

Ha llovido mucho desde el primer Zoo Tycoon, allá por 2001, y sus pequeños animales pixelados. Tanto que la versión que llega ahora a Xbox One parece un juego totalmente nuevo, aunque basado en la misma idea: gestionar de forma eficaz un zoo para convertirlo en un negocio de éxito.

Puedes llegar a gestionar zoos enormes… si sabes cómo

Ésta es la primera vez que Zoo Tycoon llega a Xbox, y lo hace por la puerta grande. No hablo sólo de los gráficos, detallados en algunos casos hasta lo obsesivo, sino también del gran trabajo realizado para adaptar un juego de gestión de recursos a consola (con las características propias de esta plataforma) y del buen aprovechamiento que se hace de la funcionalidad de Kinect.

Pero sin duda la gran sorpresa de esta versión de Zoo Tycoon para Xbox One es la posibilidad de pasear por tu propio zoo a nivel de calle, en primera persona (además de la perspectiva cenital de siempre). Sin duda esto te hace sentir el zoo un poco más tuyo, disfrutarlo como un visitante más – y, por supuesto, interactuar con los animales de forma mucho más directa y personal.

La vista en primera persona te permite ver a tus animales de cerca

Un modo de juego para cada ocasión

Zoo Tycoon dispone de cuatro modos de juego: Entrenamiento, Campaña, Reto y Libre. El primero de ellos, característico en este tipo de juegos, es el modo Entrenamiento: una colección de diez tutoriales que te enseñan poco a poco todo lo que necesitas saber para llegar a ser gran magnate de los zoológicos. Aunque no es obligatorio completar estos tutoriales antes de dedicarte a cualquiera de los otros modos de juego, personalmente recomiendo hacerlos porque luego podrás disfrutar mucho más de tus partidas – ¡y obtener mejores resultados, claro!

Las indicaciones de cada tutorial están explicadas paso a paso, de forma muy clara y precisa. Es importante, por ejemplo, aprender a controlar los indicadores de tu zoo para saber cómo están tus animales o qué opinan tus visitantes, o cómo saber si un animal es apto para un recinto en concreto. También debes aprender  las nociones básicas de construcción de recintos, compra de animales, limpieza, alimentación, contratación de personal… incluso gestión de programas de apareamiento y reproducción. ¿Te imaginas la emoción de ver nacer tus primeras crías de león, de oso o de elefante?

¡Qué cosa más bonita!

Eso sí, ya te dejan claro desde el principio el objetivo del juego: necesitas cuidar de tus animales para que estén contentos, lo que atraerá más visitas, las cuales dejarán más dinero, con el que podrás construir mejores instalaciones, que a su vez harán más felices a tus animales, y vuelta a empezar. Sí, una vez que te metes en esto de gestionar zoos, es difícil salir. No exagero cuando digo que jugando a Zoo Tycoon corres un poco el riesgo de perder la noción del tiempo.

El siguiente modo de juego es el modo Campaña, donde verdaderamente deberás mostrar tus dotes de gestión al frente de un zoo. Este modo te plantea 20 escenarios de juego de dificultad diversa y con diferentes objetivos. Al completar cada uno de ellos, recibirás objetos especiales que podrás usar en tus zoos, ya sea dentro del modo Campaña o en otros modos. Eso sí, completar los objetivos no quiere decir acabar la partida, ni mucho menos. Si te gusta este zoo, podrás seguir jugando con él tanto como quieras, hasta que te aburras, te arruines o prefieras ir a por otro escenario de juego con nuevos desafíos.

Desde arriba se ve todo mejor

Aquí es donde te das cuenta de que a pesar de que poder pasearse a pie por tu zoo está muy bien, a la hora de la verdad la vista cenital “de toda la vida” es mucho más cómoda para jugar. En algunos momentos de la partida sufrirás ciertos niveles de estrés debido a los avisos de todo tipo (“¡Tu elefante tiene hambre! ¿Puedes ponerle fruta?” “¡La jirafa se siente sola! ¿Y si le buscas un compañero?” “¡El recinto de los osos está sucio! ¿Lo puedes limpiar?”), y para moverte de un lado a otro y solucionarlo todo con la mayor eficacia, la vista en primera persona es un engorro más que una ventaja.

En momentos más relajados, por contra, esa vista te permite disfrutar de tu zoo con tranquilidad y realizar otro tipo de actividades, como hacer fotos para tu álbum personal, derrapar por los senderos del zoo con tu pequeño buggy (tranquilo, no podrás atropellar a nadie) o darles un buen manguerazo de agua a los animales para lavarlos. Eso sí, ojo con los elefantes, que no se cortan en contraatacar con su trompa…

A medida que vas progresando en el juego, vas desbloqueando elementos: nuevas razas de animales, recintos, instalaciones para el zoo, etc. Y lo que es aún más importante, la fama de tu zoo subirá – lo que se traduce en más visitas y más ingresos.

En Zoo Tycoon tienes más de 100 especies de animales

Los dos otros dos modos de juego, el modo Reto y el modo Libre, son parecidos pero con una diferencia importante entre ellos. El primero te invita a empezar tu zoo de cero, con un presupuesto limitado y diversos desafíos que pondrán a prueba tu capacidad de gestión y tus cualidades como administrador de un zoo. Como decía antes, la cosa puede parecer un simple juego de niños al principio, pero cuando se te acumulan varios avisos al mismo tiempo cuesta mantener la calma y atenderlos uno a uno lo más eficazmente que puedas.

El segundo, el modo Libre, también te reta a empezar tu zoo de cero, aunque con una ventaja adicional: tu presupuesto es ilimitado. Pero ojo, esto no quiere decir que sea más fácil o tengas más elementos a tu disposición. Tendrás que desbloquearlos poco a poco como en los otros modos de juego, haciendo crecer la fama de tu zoo con nuevos animales, nuevos recintos y más y mejores servicios para tus visitantes. Es más, algunos animales especiales sólo estarán disponibles si alcanzas un cierto nivel de fama en el modo Reto.

“¡Aquí está su jirafa! ¿Dónde se la dejo?”

Así, ambos modos son similares y están conectados entre sí, pero mientras el modo Libre te lo pone un poco más fácil (tener dinero ilimitado para tu negocio siempre ayuda), el modo Reto es perfecto para esos momentos en los que te quieres “picar” con el juego y demostrar lo que vales.

Cabe mencionar que los tres modos de juego de Zoo Tycoon (excepto el de entrenamiento, claro) te permiten jugar online con hasta tres amigos, con los que puedes colaborar en las tareas de creación y mantenimiento de zoos, hablar a través del sistema de chat integrado en el juego y, quizás lo más interesante, intercambiar animales. Esto puede ser un recurso muy valioso para conseguir nuevas crías, ya que si tienes animales emparentados entre ellos no se reproducirán. Además, tus visitas siempre agradecerán una más y mayor variedad de animales al visitar el zoo.

Género complicado, controles sencillos

Los juegos de simulación tipo tycoon siempre han sido un poco complicados en sus controles; hay tantos elementos que vigilar y gestionar que necesitas navegar por menús y cambiar entre ventanas constantemente. Pero como decía al principio, el trabajo de adaptación de Zoo Tycoon a la consola ha sido soberbio, haciendo del control algo muy sencillo y en absoluto engorroso.

Por supuesto, también influye el hecho de que las opciones de construcción y decoración se han simplificado bastante. Los recintos ya vienen pre-construidos y no se pueden modificar, y los senderos del zoo para conectarlos entre sí se crean solos. A mí personalmente esto me parece una ventaja más que otra cosa (y más si con eso mejora la usabilidad del juego) pero entiendo que los amantes de la personalización máxima echen de menos el poder diseñar sus propios recintos de animales.

Es importante escoger el recinto adecuado para cada animal

Los menús del juego son claros, fáciles de navegar y los botones del mando mantienen su funcionalidad pero adaptándose a tu entorno. Por ejemplo, el botón A en cualquier ubicación del zoo abre el menú de construcción, mientras que si estás al lado de un recinto concreto, abre el menú de construcción de dicho recinto para añadirle elementos nuevos.

Lo que sí me ha resultado curioso, por decir algo, es encontrar algunos fallos e incongruencias en estos menús. Desde claras erratas en el texto (“un punto vacía”) hasta una ventana donde se me pedía que apretara el botón Back – es decir, el del mando de la Xbox 360, no la Xbox One.

Kinect y Zoo Tycoon, una combinación ganadora

Por suerte, además de las tareas propias de gestión (construcción de recintos, compra de animales, limpieza, contratación de personal, etc.) que siempre son un poco más farragosas, tienes la posibilidad de dedicarte a cosas un poco más divertidas – muchas de ellas usando Kinect. Dar de comer un plátano a un elefante con tus propias manos, por ejemplo, es una experiencia sorprendente y muy tierna – aunque tanto el animal como la fruta sean virtuales.

¡Nunca pensé que podría darle de comer a un elefante en mi Xbox One!

Lo mismo ocurre en algunas interacciones con otros animales, como los chimpancés: si te acercas al cristal situado ante su recinto, el sistema divide la pantalla en dos y pone a un lado tu cara, capturada por la cámara de Kinect, y al otro lado la cara del primate. Podrás ver cómo el chimpancé replica con todo detalle tus gestos: si sonríes, él sonríe; si guiñas un ojo, él también lo hace. El rendimiento de Kinect en este sentido es impresionante.

Donde  no destaca tanto es en los comandos de voz. Excepto el cambio de vista entre “zoo” y “tycoon”, a Kinect le costaba mucho reconocer mis órdenes, hasta tal punto que normalmente acababa usando los botones. No es un fallo tan importante, pero empaña la experiencia con Kinect en el juego.

Animales en alta definición

Zoo Tycoon se ejecuta de forma nativa a 1080p, y se nota. Los animales son una réplica exacta de sus equivalentes en la vida real, sobre todo en el pelaje y en sus movimientos. No en vano, el equipo de diseño y desarrollo trabajó en estrecha colaboración con National Geographic para que así fuera.

El nivel de detalle de los animales es impresionante

Los escenarios también están reproducidos con gran fidelidad en todas sus variantes, desde la sabana africana de los elefantes hasta el bosque tropical de los chimpancés. El mismo nivel de detalle se aplica a otros elementos del juego como por ejemplo el agua que lanzas a los animales con la manguera.

Otra cosa muy distinta son los personajes humanos. Tanto el propio protagonista (es decir, tú) como los visitantes del zoo no son gran cosa, gráficamente hablando. La diferencia se aprecia especialmente en la figura de una chica que verás en la entrada del zoo (cuya función no acabo de entender, todo sea dicho) con un lémur de cola anillada en sus hombros. Al interactuar con ella, verás que sus expresiones faciales son vacías, casi robóticas, mientras que el lémur parece que va a saltar de la pantalla a tu salón en cualquier momento.

Más allá del juego

Zoo Tycoon no se limita a retarte con los desafíos propios de la gestión de un zoo. También es toda una enciclopedia de animales, que puedes encontrar en el menú principal del juego bajo el nombre de Zoopedia.

La Zoopedia de Zoo Tycoon incluye información detallada no sólo de todos los animales, recintos, instalaciones y otros elementos del juego, sino también datos curiosos y detalles adicionales sobre cada especie: dónde viven, qué comen, qué costumbres tienen… De esta forma, con cada partida de Zoo Tycoon aprendes un poco más sobre los animales y la naturaleza.

Desde Zoo Tycoon puedes ayudar a especies animales en extinción

Pero el alcance de Zoo Tycoon llega incluso más lejos. Más allá de los premios que recibes en el juego por conseguir retos, tus acciones en Zoo Tycoon pueden ayudar a animales reales, en el mundo real. Cada trimestre, Microsoft propondrá un reto a la comunidad de jugadores de Zoo Tycoon que te permitirá aportar tu granito de arena a mejorar la situación de algunas especies en peligro.

Por ejemplo, si un rinoceronte es abatido por furtivos en África, los jugadores de Zoo Tycoon podrán proponer la creación de un reto especial dedicado a los rinocerontes. Si se consigue el reto, Microsoft aportará fondos a alguna asociación de conservación de la naturaleza que esté luchando por defender a los rinocerontes en África. Siempre sienta bien saber que tus horas de juego frente a la consola pueden servir para salvar animales.

Conclusiones

Zoo Tycoon ha hecho renacer el género tycoon con fuerza, aprovechando al máximo las capacidades de la Xbox One. Visualmente, además, es todo un regalo para los ojos, sobre todo si eres amante de los animales. Es como tener un documental de National Geographic siempre disponible en tu consola, y en el que además tú puedes tomar parte.

A la hora de jugarlo, Zoo Tycoon es una mezcla muy curiosa. Por un lado, los animales y las interacciones con ellos a través de Kinect lo hacen muy adecuado para niños. Por otro lado, las labores de gestión y administración son más propias de un jugador de más edad. Es un título por tanto muy adecuado para jugar en familia, porque todo el mundo lo disfrutará de una forma u otra.

Los niños podrán jugar con “el Rey León” en Zoo Tycoon

Es más, si realmente quieres dedicarte a fondo a la gestión de tu zoo, Zoo Tycoon tiene las herramientas adecuadas. Desde las opciones de configuración del zoo podrás acceder a información avanzada sobre tu negocio: desde un completo desglose económico con gráficas al más puro estilo Excel, hasta un plan de campaña publicitaria con planes de marketing para prensa, televisión e incluso redes sociales.

Como aficionada a este género y seguidora de la saga , para mí ha sido una alegría reencontrarme con Zoo Tycoon en Xbox One. He podido comprobar lo bien que se ha adaptado a esta plataforma, aprovechando la potencia gráfica y las posibilidades de interacción que nos brinda. Un título entrañable y divertido para toda la familia, especialmente si te gustan los animales, quieres aprender más sobre ellos e incluso poder ayudarlos en la vida real.

Puntuación: 8

Disponible en: Xbox One y Xbox 360

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