Análisis Xbox One: Powerstar Golf

Powerstar Golf es el juego de lanzamiento de Xbox One que ha pasado más desapercibido de todo el catálogo. Más allá de las grandes apuestas de Microsoft como Forza Motorsport 5 o Dead Rising 3, y grandes fracasos como LocoCycle, Powerstar Golf se encontraría en una escala intermedia. Es un juego resultón y asequible. No te dejes engañar por la apariencia caricaturesca, aunque tiene algunos fallos jugables, éste es un simulador de golf bastante exigente.

Realismo sin sacrificar diversión

Este juego arcade coge prestadas alguna ideas de un clásico juego de golf de los últimos años: Everybody’s Golf, de las consolas Sony. Aun así, consigue cambiar bastantes cosas y añadir su toque personal, por lo que en ningún momento se podría hablar de que son juegos iguales.

Powerstar Golf va de eso: golf. Pero no es un simulador realista de este deporte, sino que añade habilidades especiales, equipaciones que mejoran estadísticas y poderes para modificar tus golpes o  darle efectos a las pelotas. Es una mezcla entre arcade y simulación que busca diversión sin sacrificar autenticidad.

El juego se divide en cuatro circuitos llenos de torneos. Algunos son en solitario con unos objetivos de par que al final te dan una puntuación, y otros son torneos compitiendo contra otros golfistas controlados por el juego. Según avanzas consigues experiencia y subes niveles que te darán acceso a más torneos y circuitos. También te darán créditos con los que comprar equipaciones y poderes.

La compra de objetos es una lotería en la que conseguirás mejores objetos cuanto más pagues. Puedes terminar con un paquete de objetos de éxito absoluto o con un “pse”. También hay microtransacciones, pero no son tan determinantes como en otros juegos de Xbox One: conseguir créditos jugando es asequible.

Aunque cada golfista y cada objeto tiene sus características y potenciadores, al final si no juegas bien poco importa. Debes aprender las reglas del golf, a mirar la dirección del viento, a elegir el hierro adecuado, a saber pulsar el botón en el momento justo y a improvisar. Es decir: tienes que echarle muchas horas para dominar Powerstar Golf.

El motor de físicas es competente, pero no me ha gustado mucho cómo resuelve el efecto del viento en la pelota. También me ha parecido ver golpes extraños o trayectorias de la pelota por el green que no parecían corresponder con lo que se supone que debería pasar. Pero, al margen de esos detalles puntuales, Powerstar Golf tiene una simulación notable.

El golf es un deporte competitivo y en Powerstar Golf también puedes jugar en compañía. La opción fácil es el multijugador local que no tiene muchos secretos. Solo necesitas saber que es configurable y divertido. Otra opción es probar el Modo Rivales que añade una experiencia algo distinta.

El Modo Rivales es una partida en línea asíncrona. Es decir, la consola descarga los movimientos ya grabados de otros jugadores reales. Resulta que Powerstar Golf sube “a la nube” todas tus partidas, tanto online como offline, y luego esos mismos movimientos son los que sirven de “fantasmas” en el Modo Rivales. Aunque puede parecer hacer trampa (los fantasmas ya han jugado ese torneo que tú ni has empezado aún), los resultados son tan impredecibles que en la práctica se crea un multijugador en línea totalmente real.

Control algo exigente para ser un arcade

Powerstar Golf tiene algunas molestias en el control. Por ejemplo el control de la cámara es demasiado rígido. No puedes mover la vista por todo el campo, sino sólo hasta donde llegaría el swing de tu golfista, y aun así mover la cámara es engorroso por la configuración de botones elegida (y que no puedes cambiar).

Otra molestia es a la hora de hacer el swing, que usa la clásica “triple pulsación” de casi todos los juegos de golf. No sé si por el mando o por el juego, acertar con el timing de las pulsaciones es realmente complicado, y esto perjudica una jugabilidad que podría haber sido más amable con el jugador. Especialmente si tenemos en cuenta que Powerstar Golf no busca un realismo total.

Por último, una vez en el green apuntar con precisión es difícil también porque el stick del gamepad se comporta con demasiada sensibilidad.

Correcto en pantalla, nada más

No te dejes engañar por las pantallas, Powerstar Golf es un juego de gráficos corrientes. Un poco por encima de lo visto en juegos arcade de la anterior generación, pero nada para sorprender.

Aunque los campos están llenos de detalles, al acercar la cámara, o al seguir la trayectoria de la pelota se puede apreciar que no hay tanta calidad de cerca. Las texturas son buenas para Xbox 360, no para Xbox One. Lo mismo ocurre con la cantidad de polígonos usados para árboles, casas, trenes, montañas, lo que sea… están por debajo de la potencia que se presupone tiene Xbox One.

Mejor impresión dan los personajes principales y golfistas, con cierto aire de caricatura y correctamente animados.

Conclusión

Los defectos principales de Powerstar Golf vienen más bien porque parece (otra vez) un juego pensado para Xbox 360. Aun así, como juego de golf es notable, y como juego familiar es correcto ya que es algo duro en el control. Tiene suficientes torneos como para enganchar bastante tiempo y el Modo Rivales es un acierto que además funciona muy bien. Si te gusta este tipo de juegos medio simuladores medio arcade, entonces aquí tendrás diversión.

Puntuación: 7

Disponible: solo en Xbox One

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