Tributo a Zelda con píxeles gigantes

Un apartado gráfico resultón para un juego que sigue paso a paso el camino marcado por Legend of Zelda

Guste o no guste, la sombra de los Legend of Zelda es alargada. Han sido (y siguen siendo) juegos muy influyentes en el sector, con muchísimo camino recorrido y muchas aventuras a sus espaldas. Son pocos los jugadores habituales que en algún momento u otro no hayan catado las mieles de una de estas creaciones de Miyamoto.

3D Dot Game Heroes nace como un total homenaje a esta saga. Lo hace bajo una apariencia retro, de gráficos hiper-pixelados, y con muchas referencias cariñosas a los rpg clásicos de los años 80. Pero en el fondo, la jugabilidad, los acontecimientos de la historia, el sistema de mundos y mazmorras, armas, objetos y enemigos… todo es casi calcado al sistema tantas veces rejugado antes en cualquier juego Zelda, aunque más concretamente al capítulo A Link to the Past de Super Nintendo.

Videoaventura clásica

3D Dot Game Heroes es un juego directo que no se anda con preámbulos. Comenzamos la partida eligiendo uno de los personajes ya creados por el juego. Los hay de todo tipo y colores, masculinos y femeninos, con formas de zombi, dragones, samurais, doncellas o caballeros clásicos.

Poco importa qué personaje elijamos, porque la aventura apenas se ve afectada. En realidad sólo es un skin que sirve para identificarnos o simpatizar más con el protagonista. Sí es cierto que dependiendo de si escogemos un hombre o una mujer algunos diálogos cambiarán. Lo mismo ocurre con la clase del personaje, a elegir entre Hero, Scholar o Prince. Cada uno de ellos tiene una estadística propia en cuanto a Energía y Magia, pero esto es algo que se aprende jugando porque no hemos podido encontrar esta información en ningún lado, ni siquiera en el manual del juego.

Después de elegir personaje ya entramos en el prólogo, con suave música y dibujos antiguos que cuentan una historia legendaria. La música, la presentación, la historia… hablar de paralelismos con A Link to the Past es, sencillamente, quedarse corto. Una vez en materia la historia avanza a pasos agigantados. Tú eres el héroe y debes salvar el mundo, así te lo hace constar el Rey de Dotnia. Lo primero será recuperar la Espada Legendaria del bosque, luego encontrar los seis Orbes, salvar a la princesa Iris y acabar con el malo, Dark King. Pim, pam, pum.

Y así nos abandonan en el enorme mundo de Dotnia que deberemos recorrer mientras vamos de mazmorra en mazmorra para recuperar todos los Orbes. El mapeado es bastante inteligente, utilizando el clásico sistema de cerrar caminos que sólo podemos superar tras haber conseguido un objeto determinado. Por supuesto estos objetos que repiten los patrones clásicos de Bumerán, Bomba, Flechas, Gancho, etc. se consiguen en las respectivas mazmorras, de modo que Dotnia es un mundo abierto sí, pero sólo en parte.

Encontraremos pueblos donde hablar con gente (diálogos mínimos), compraremos objetos y armas, nos meteremos en algunas (pocas) sub-tramas y descubriremos algún secreto que otro. Casi todo sucede en el mismo orden y en el mismo contexto que ocurría en (otra vez) A Link to the Past, así que puede ser normal que al poco de jugar deje de sorprendernos este gran Tributo a aquel juego para notar un ligero cansancio. ¡Si hasta aparece la típica hada y las botellas vacías para rellenar con bebida energética!

Eso sí, 3D Dot se lo toma todo con mucho humor, con diálogos rozando lo absurdo que hacen referencia a situaciones de otros juegos o encontrando caballeros muertos que representan los mismos desarrolladores caídos de puro cansancio en la producción de este juego.

Y las inevitables Mazmorras

Las Mazmorras serán el clímax de la aventura en 3D Dot. Tematizadas con los clásicos elementos de fuego, tierra, agua, etc., aquí nos batiremos contra las verdaderas fuerzas maléficas hasta llegar a su respectivo jefe final y recuperar el Orbe correspondiente.

Excepto las dos o tres primeras, las Mazmorras son verdaderas pruebas de paciencia y habilidad. Son difíciles y retorcidas, tanto por los enemigos pesados, como los puzles a superar. Pero lo bueno es que no es una dificultad inalcanzable, es sólo cuestión de fijarse y repetir cuando morimos. Jugabilidad clásica, dicen.

Eso sí, aunque inicialmente no lo imaginemos, las Mazmorras llegan a ser inmensas, con multitud de pisos y tremendamente laberínticas.

Una singularidad importante en 3D Dot son las espadas. Si tenemos la vida al máximo, el tamaño de la espada se multiplica llegando a ocupar toda la pantalla. Una gigantesca arma blanca que puede acabar con cualquier enemigo desde la distancia. Eso sí, cuando nos roce un enemigo la espada vuelve a su tamaño normal. También podremos mejorarlas en longitud, anchura y fuerza entre otras cosas, además de adquirir diferentes tipos a lo largo del juego.

Como detalle particular, la espada de 3D Dot es una idea original y al mismo tiempo caricaturesca de los juegos rpg, además de efectiva. Se hace total y absolutamente imprescindible adquirir la habilidad de Perforación tan pronto como podamos, para que la espada pueda atravesar muros y objetos. De otro modo descubriremos que en los pasillos más angostos perderemos muchísima efectividad, inadmisible en las Mazmorras más difíciles.

En cualquier caso la espada resta muchísima importancia al resto de objetos, y esto sí que es una pena. El Arco, el Bumerán o las magias las utilizaremos ocasionalmente, o en los puzles pertinentes, porque para matar enemigos la espada en su tamaño máximo suele ser más que suficiente.

Todo esto nos lleva a los jefes finales que, siendo difíciles en general, se transforman en verdaderos desafíos cuando tenemos la espada en tamaño normal. Con la espada al máximo, caerán bastante pronto a nuestros pies.

Tecnología

Un vistazo rápido a las capturas deja claro el original aspecto visual de 3D Dot. Definiéndolo rápidamente sería como coger aquellos gráficos pixelados de hace 20 años y aumentarles la resolución, de modo que cada punto –píxel- se convierta en un visible cuadro tridimensional.

Todo está formado por estos gigantescos píxeles en 3D, y la malla que cubre todas las superficies potencia este efecto. Sin embargo, aunque este sistema puede parecer muy limitado el juego se permite un buen montón de efectos que aumentan el espectáculo visual más allá de lo que podemos imaginar.

Por ejemplo los efectos de luz son bastante buenos, incidiendo singularmente en cada uno de los píxeles que aparecen en pantalla. Las animaciones de todos los personajes son raquíticas en cuanto a frames, muchos personajes sólo tienen dos movimientos emulando los juegos de 8 bits. Sin embargo, el juego integra un motor de físicas particularmente bueno que se nota en, por ejemplo, las muertes explosivas de los enemigos. Todos sus píxeles se esparcen aleatoriamente por el suelo y, más aún, podremos durante unos breves segundos golpearlos con nuestros pies.

El colorido, los efectos del agua, y el desenfoque de la cámara sobre los escenarios aumentan la sensación de estar ante un juego gráficamente trabajado. Por cierto, podemos tardar en acostumbrarnos a la posición inicial de la cámara, pero es posible moverla a través de las opciones. La música recuerda, como no, a algunas composiciones de A Link to the Past, lo mismo que los efectos de la espada, las muertes, al abrir tesoros o descubrir algún objeto. De calidad innegable, pero se pueden hacer repetitivas (como casi siempre pasa en este tipo de juegos).

Un último detalle es el Editor de personajes, con el que podemos modificar los que vienen en el juego por defecto o, mejor aún, crear los nuestros propios.

Conclusiones

Es difícil evaluar un juego como 3D Dot Game Heroes porque en ningún momento oculta su homenaje a los rpg ochenteros en general, y a los juegos Zelda en particular, y justamente por ello no debe criticársele. El problema surge en que una vez pasada la sorpresa inicial que causa los gráficos, los jugadores más veteranos no verán novedades destacables, e incluso echarán en falta algún que otro detalle más. ¿Es esto malo? Pues no necesariamente, porque en 3D Dot se demuestra que la “jugabilidad Zelda” sigue funcionando a pesar de todos los años que han pasado.

Este es un juego muy divertido, no muy original en cuanto a jugabilidad, pero divertido al fin y al cabo. También es bastante largo (unas 20 horas), y al finalizar se desbloqueará modos de dificultad alternativos, así que si lo queremos tenemos 3D Dot para bastante tiempo. Eso sí, siempre que sepamos inglés, porque en el juego no hay ni un mísero texto traducido. Avisados estáis.

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