Análisis de Dragon’s Dogma: Dark Arisen

Dragon’s Dogma: Dark Arisen, el RPG en mundo abierto de Capcom, vuelve a PS3 y Xbox 360 recuperando todo lo que convirtió al original en un éxito entre los amantes del rol. Recuperando lo mejor del Dragon’s Dogma original, Dark Arisen añade jugosas novedades para los amantes del género como áreas nunca vistas, desafiantes misiones, características añadidas para personalizar tu héroe y enemigos que pondrán al límite tus aventuras en este universo de fantasía.

Conviértete en un cazador de dragones

Antes de emprender tu épico viaje en Dragon’s Dogma: Dark Arisen, debes dar forma a tu héroe personalizando todos y cada uno de los aspectos de tu alter-ego. El complejo sistema ofertado por Dark Arisen brinda opciones casi infinitas para dotar a tu personaje del aspecto y el físico que desees.

Un factor novedoso de Dragon’s Dogma: Dark Arisen es que crear un personaje masculino o femenino sí tendrá consecuencias en la forma en que nuestro héroe interactúe con su entorno. Los hombres están dotados de un poder y fuerza mayor al de las mujeres, mientras que para contrarrestar dicha carencia, las féminas serán mucho más rápidas que sus congéneres masculinos.

Si eres un amante de la especialización, debes saber que al principio Dragon’s Dogma: Dark Arisen ofrece una clase predeterminada que no vas a poder cambiar. Sin embargo ¡no temas! A medida que avances en tu aventura podrás centrar tu experiencia en ciertas habilidades para convertirte en mago, arquero, guerrero… o si eres amante de los retos, crear un héroe multi-clase.

Como ya os he comentado, Dragon’s Dogma: Dark Arisen es un RPG en mundo abierto, es decir, no hay un orden prefijado para avanzar en la aventura. Como ayuda y a modo de brújula, Dark Arisen ofrece un mapa en el que aparecen señaladas tus misiones y qué camino seguir para llegar hasta ellas. Éstas son de lo más variadas, tendremos desde los más variopintos encargos por parte de ufanos pueblerinos hasta los épicos periplos de la trama principal del juego.

Como todo héroe que se precie, no estás sólo a la hora de enfrentarte al mal en Dragon’s Dogma: Dark Arisen. Tienes luchando a tu lado compañeros que habrás creado en el juego, contratado en alguna inhóspita ciudad o simplemente tomado prestando de algún otro jugador de Dark Arisen. En total, puedes tener hasta un total de 3 vasallos para ayudarte en tu aventura, el principal de éstos se creará con un sistema idéntico al del personaje principal.

Pero tal y como os anunciaba, Dark Arisen no es simplemente una reedición del Dragon’s Dogma que todos conocemos, es la versión más completa y mejorada de este título. Tiene por tanto nuevas mazmorras, enemigos, armaduras y un sistema más sofisticado a la hora de crear nuestro personaje.

Apasionantes combates mitológicos

Es muy probable que Dragon’s Dogma: Dark Arisen os recuerde en un primer momento a Dark Souls, aunque el parecido es únicamente a nivel gráfico pues su espectacular sistema de batallas no podría ser más distinto. Puedes propinar golpes rápidos y poco potentes o, por el contrario, decantarte por ataques más lentos pero mucho más efectivos.

Decir que los combates de Dragon’s Dogma: Dark Arisen son espectaculares es quedarse corto, pues puedes enfrentarte a toda clase de monstruos mitológicos tan emblemáticos como la hidra, el grifo y obviamente los dragones. Es importante que durante las batallas tengas siempre en mente qué tipo de personaje controlas: los arqueros son eficaces en ataques a larga distancia pero vulnerables en el combate cuerpo a cuerpo mientras que, por ejemplo, los magos son capaces de curar al resto del equipo y atacar con poderosos hechizos.

Con una clara reminiscencia a Shadow of the Colossus, en Dragon’s Dogma: Dark Arisen puedes a su vez trepar sobre los descomunales monstruos y llevar a la criatura literalmente por el camino de la amargura. Para triunfar no olvides agarrarte fuertemente a su pelaje y recuperar tu energía, pues el monstruo se sacudirá constantemente para librarse de tu incómoda presencia.

Otro factor clave a tener en cuenta es que debes subir de nivel a tus vasallos. Para ello, llévatelos de aventuras, combate enemigos o simplemente envíalos para que éstos se entrenen. Una buena estrategia es que tomes prestado el compañero de algún amigo a través de internet que tenga un nivel superior al tuyo, pues de este modo subirás de nivel de una forma mucho más sencilla.

Un mundo abierto gráficamente vistoso pero algo limitado

Dragon’s Dogma: Dark Arisen es un título gráficamente sobrio aunque con un apartado artístico atractivo. El juego transcurre vía ciclos tanto de día como de noche, además de condiciones ambientales diversas y unos buenos efectos de iluminación, sobre todo en calabozos y mazmorras oscuras.

Aunque los personajes y objetos ostentan un nivel de detalle considerable, en ocasiones éstos resultan molestos pues se genera el ya clásico problema del “texture-popping” propio de los títulos para consola. Es decir, los objetos y texturas aparecen de la nada una vez la consola ha finalizado su carga. Musicalmente, Dragon’s Dogma no llama mucho la atención pues en su mayor parte sólo incorpora sonidos ambientales para sumergir al jugador en el mundo de fantasía.

Conclusión: Un original juego de rol cargado de épicas batallas

Dragon’s Dogma: Dark Arisen ofrece un impresionante y vasto mundo abierto a través del cual podrás vivir todo tipo de aventuras. Cargado de emoción, acción y una buena historia, estamos ante un título ideal para todos aquellos amantes de la fantasía a quienes Dark Souls les dejó con ganas de más.

La única pega que podemos verle a Dark Arisen es su falta de modo cooperativo online, una característica casi indispensable en los títulos de hoy en día.

Muy recomendable para los amantes de la aventura, la acción y los RPG.

Vía OnSoftware DE

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