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Análisis de Disco Elysium: El hijo ilegítimo de Planescape Torment y China Miéville que no sabías que necesitabas

Daniel Caceres

Publicado

Disco Elysium es un juego detectivesco que combina rol, aventura gráfica y psicodrama.  El resultado es un misterio complejo, onírico, atrayente e híper personalizado. La aventura se desarrolla en forma de diálogos deliciosamente escritos que perfectamente podrían formar parte de las extrañas novelas del aún más extraño China Miéville.

Si estás pensando en Planescape: Torment, piensas bien; Disco Elysium es un sucesor espiritual de este clásico que empieza de la misma forma: con un protagonista amnésico.

Despiertas en el suelo de una habitación de motel sórdida y arruinada. Fijo que has bebido todo lo bebible la noche anterior, y es muy probable que las drogas te acompañaran hasta el momento en el que casi abandonaste este mundo. No recuerdas quién eres, qué haces aquí… no recuerdas qué es “aquí” exactamente. No tardas en descubrir que eres un policía encargado de resolver un caso de asesinato… donde nada es lo que parece.

A nivel jugable, esta amnesia te permite personalizar al detective con una libertad total. Para ello entra a escena el sistema de habilidades. 24 en total, divididas en grupos de cuatro ramas: Intelecto, Psique, Físico y Motricidad. Mientras que otros juegos de rol tienen habilidades como Hurto, Sigilo, Instalar Trampas, Conjuración o Arquería, Disco Elysium tiene habilidades originales y abstractas como Imperio Interior (para apreciar lo que se esconde más allá del velo de la realidad), Reacción Rápida (para, por ejemplo, coger a tiempo un cigarrillo que te lanzan y evitar quedar así como un primo), Conceptualización (para encontrar las metáforas o las moralejas que pueden dar pistas sobre el caso)…

Más extraño todavía: no eliges cuándo usar las habilidades, sino que estas te hablarán como si fueran pequeños demonios mentales. Incluso tienen sus personalidades. A nivel mecánico, a cada momento se producen tiradas de habilidad invisible. Si tienes el nivel adecuado, las habilidades irrumpirán tus conversaciones o investigaciones para aportarte información o sugerirte acciones. También hay momentos de tiradas de habilidad explícitas, donde la victoria no está nunca garantizada.

El sistema de habilidades te ofrece una inmensa libertad de personalización. Puedes imitar a tu detective favorito. Sube tus habilidades de lógica, de disparo y de drama y voilà, eres Sherlock Holmes. Apuesta por tu retórica y realiza preguntas punzantes de última hora como Colombo. Rebaja adrede tu pericia física para ser muy patoso, aumenta las habilidades mentales más demenciales, o las que rompen la cuarta pared, y eres lo más parecido a Frank Drebin, el agente de Agárralo como puedas interpretado por Leslie Nielsen.

Sé un fiel discípulo de la Llegada del Apocalipsis, un miembro del escuadrón de policía secreto para misterios sobrenaturales, un mendigo borracho con un buen golpe de izquierda, un psicópata que quiere aprovechar el caso principal para su propio beneficio…

Disco Elysium se adapta extraordinariamente a tu estilo de roleo, aunque el caso principal es siempre el mismo y solo existe una solución final. Eso sí: dependiendo de tus habilidades accederás a ciertas misiones secundarias o a determinadas soluciones para resolver un obstáculo. El tono de la aventura también cambia: un estilo más intelectual desemboca en un caso más serio y dramático, mientras que una apuesta por el mundo psíquico te conducirá a una aventura surrealista, muy lynchiana.

La personalización no acaba aquí. Muestra tendencias comunistas en las conversaciones y en algún momento tus pensamientos te irrumpirán para explicarte que puedes desarrollar el comunismo. O puedes madurar tendencias fascistas. O pensar como lo haría una antigua estrella de la música disco. Esta mecánica se llama Gabinete del Pensamiento; tienes una serie de ranuras donde instalar pensamientos, desarrollarlos y desbloquear su resultado final. Es el equivalente a los perks; te ofrecen nuevas ventajas y desventajas, tienes acceso a nuevos diálogos o misiones secundarias…

Haz caso a los mensajes-tutorial de sus largos tiempos de carga (en un rato hablaremos de ello) y experimenta. No existen habilidades mejores que otras, no hay callejones sin salida y muchas veces fracasar puede desbloquear soluciones o como mínimo un momento la mar de divertido. Si aun así te da miedo “fallar” en la construcción de tu detective, cuentas con tres arquetipos a escoger al inicio de la aventura.

Como ya habrás imaginado, Disco Elysium tiene palabras. Muchas, muchas palabras. Un millón según su desarrolladora, ZA/UM. Todo se resuelve con texto, combates incluidos; no hay batallas per se, sino que tendrás que ir decidiendo qué hacer paso a paso, y leer las consecuencias.

La buena noticia es que vas a querer leer todas las descripciones y conversaciones ya que el guion es una maravilla. El mundo de Disco Elysium es un lugar extraño, una especie de realidad alternativa donde la música disco se desarrolló en los 30 y en donde los frikis improvisan partidas de rol por radio, la tecnología más puntera. Es un mundo habitado por criptozoologos aficionados, niñatos que son dueños de reinos mentales, adeptos a una extraña Diosa del Silencio… Llevaba años sin disfrutar así con un juego de este estilo.

Si comparo Disco Elysium con Tides of Numenera, sucesores espirituales de Planescape: Torment, el primero vence en cuanto a amenización de la historia. Disco Elysium evita el relleno, el describir por describir; por otro lado, Tides of Numenera invertía párrafos y párrafos en contarnos cómo unas gotas caían del suelo. DE está repleto de momentos divertidos (la conversación con tus compañeros cuando informas que tu placa ha desaparecido es un descojone en aumento), reflexivos (la mole fascista que bloquea la entrada al almacén es una crítica muy sutil al racismo actual) o emotivos (jamás olvidaré cierta misión secundaria sobre informar a una mujer que aún no sabe que es viuda). Leer Disco Elysium se convierte en un placer adictivo.

El gran problema de Disco Elysium en este aspecto es que no está traducido al español. Si jugar a rol en inglés ya es un problema para un jugador que no controle mucho ese idioma, jugar a DE se convierte en un imposible debido a su prosa extraña y metafórica. Espero que acabe saliendo un parche de traducción tarde o temprano.

El resto de problemas importantes de Disco Elysium son puramente técnicos. Las pantallas de carga son anormalmente largas, incluso en ordenadores optimizados. Eso se debe a que cada vez que sales al mapa principal, el juego lo carga por entero incluso en momentos innecesarios; por ejemplo, cuando sales a un balcón a interrogar a un posible sospechoso. Además, la versión review que he analizado tiene bugs críticos. Mis partidas se bloquearon en muchos mapas interiores y en algunos diálogos. He perdido mucho progreso por culpa de estos inconvenientes. En un caso concreto, llegué a un callejón sin salida; llevaba más de 10 horas en una segunda partida para comprobar la rejugabilidad cuando descubrí que era imposible progresar. El juego se congelaba al intentar usar una herramienta vital para avanzar en el caso. Por suerte, son problemas que se pueden solucionar con parches.

El mundo de Disco Elysium es pequeño en comparación a otros juegos de rol pero muy, muy denso. Cada rincón está repleto de detalles y secretos (muchos de ellos solo aparecerán si tienes determinado nivel en una habilidad concreta) y no existe personaje terciario; todos esconden capas de complejidad que irrumpen en el problema menos pensado. Además, es un mundo relativamente vivo. El tiempo avanza con tus acciones, y los personajes tienen sus horarios.

A nivel gráfico, el juego es una belleza artística incluso cuando no debería serlo. Tomemos el caso del cadáver principal (sí, habrá más). La descripción del cadáver es horrenda, perturbadora, desquiciada… Cuando tu compañero (uno de los mejores personajes secundarios en lo que va de año) saca una foto del cuerpo para posterior análisis, me esperaba una imagen terrible, de pesadillas. En cambio, se me apareció un cuerpo muerto, cierto, pero envuelto en una belleza onírica gracias a los colores escogidos. Disco Elysium es todo el rato así. El más demente o el más deplorable siempre esconderá al menos un trazo de arte.

He acabado la aventura con el sabor agridulce de haber disfrutado un montón… y de haber llegado al final. Recuerdo mi pesar al fracasar en dar una mala noticia a una pobre ciudadana, la calidez de estrechar lazos con mi compañero mientras esperábamos en unos columpios a que llegara una hora determinada, o las risas que tuve cuando falsifiqué el informe de la autopsia “just for the LOLz”. Tengo muchas ganas de saber qué será lo siguiente que ZA/UM se traerá entre manos.

Es fácil saber si Disco Elysium es para ti. Si te has frotado las manos al saber que es un juego repleto de diálogos y de texto, donde no hay combates o batallas sino incentivación a rolear, cuyo mundo es extraño, onírico y repleto de reflexiones, entonces adelante, vas a pasar 30-40 horas geniales. Todos llegaremos a la misma solución al final del viaje… pero el viaje surrealista en el que te embarques va a ser tuyo y solo tuyo.

Disco Elysium se encuentra disponible desde el 15 de octubre de 2019 en Steam y en GoG.

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