Análisis de Cars 2: El Videojuego para Wii

Cars 2 se convierte en un acertado videojuego de carreras locas y divertidas.

Lo más probable es que los bombazos del verano en los cines tengan su videojuego correspondiente. Los robots gigantes de Transformers tienen el suyo, y la nueva apuesta Disney deCars 2 no podía quedarse atrás. Rayo MacQueen vuelve a la gran pantalla y, por supuesto, también al mundo de los videojuegos con un título que resulta un tanto dispar en su calidad entre las diferentes versiones.

En el caso de la versión para la alta definición el título viene respaldado por Avalanche Software, que no son precisamente unos cualquiera, pero que tampoco debemos confundir con los suecos de Avalanche Studios (Just Cause, Renegade Ops…). El estudio que nos ocupa tiene su sede en EE.UU. y tiene ya algo de experiencia con adaptaciones de Disney, pero también con otras conversiones de importantes títulos. Es decir, que aunque hayan firmado quizás ningún gran juego que les haya lanzado al estrellato, sí han mostrado su buen hacer con trabajos mucho más mundanos… salvo por Toy Story 3, que contó con una de las mejores adaptaciones a los videojuegos de una cinta Disney en muchos años.Cars 2 en su versión para la alta definición es un juego de carreras divertido y atractivo para todos los públicos que es el fruto de que el estudio haya trabajado muy de cerca con Pixar para hacer que la aventura por todo el mundo de Rayo McQueen para ganar el campeonato mundial de velocidad se convierta en un buen videojuego, buscando integrar también las tramas de espionaje del filme vinculadas a la organización CHROME (la Central Híbrida para Reconocimiento y Operaciones Motorizadas de Espionaje).Pero tampoco nos llevemos a engaño: no han caído en algo tan trivial como meter con calzador la historia de la película, que, además, es una trama que puede ser simpática para el público joven, y una excusa para disfrutar de algunos cameos entre sus actores de doblaje (como Lewis Hamilton y Fernando Alonso, por ejemplo). El juego, así, se centra sobre todo en ofrecer algo diferente con algunas excusas de la trama: somos un agente entrenándose para CHROME haciendo simulaciones de carreras y otras misiones.Dicho de otra manera, tal y como era de esperar, las carreras son el eje central del juego, y lo hace con una jugabilidad inspirada en los títulos de tipo karts, es decir, siguiendo la estela de grandes éxitos como Mario Kart y similares, con muchos objetos, carreras muy arcade, y un puñado suficiente de modos de juego que buscan apostar por el potencial multijugador, con hasta cuatro jugadores en local, lo que garantiza también buenas partidas más en la línea “party”.

Lo interesante es que se trata de un juego muy divertido y adictivo que se basa en una marca fílmica, así que es posible que muchos usuarios se lo pierdan por los prejuicios que le puedan inspirar Disney, Pixar, o vaya usted a saber. Dicho de otra manera: es divertido, y en absoluto uno de esos subproductos basados en películas para público infantil, e incluso algunas de las cosas que propone tienen una buena profundidad jugable.

En ese sentido, pensamos muy especialmente en el sistema de piruetas que se integra en el juego, lo que implica dar giros en el aire, correr sobre dos ruedas, o incluso hacerlo marcha atrás para aumentar nuestra capacidad de turbo. Si a eso le sumas las armas y un sistema de control y colisiones plenamente arcade te encuentras con un juego de carreras divertido, alocado y con buenas dosis de acción.

En cuanto a la apuesta por ese concepto multijugador, la sensación es que los programadores sabían que era la parte más divertida, con diferencia. En el modo para un jugador vamos desbloqueando nuevos personajes (vehículos) y circuitos, pero lo bueno es que en el multijugador también se da ese tipo de progreso en el acceso a los contenidos originalmente ocultos. Además, cuenta con variaciones sobre la base jugable en forma de versiones específicas de captura de bandera, e incluso combate para cargarte a los otros coches en diferentes entornos.Quizás no sean muchos modos de juego, pero son bastante diferentes entre sí y ayudan a que el multijugador tenga mucho que decir. El modo para un jugador, por su parte, resulta bastante más soso, pero no por ello deja de ser divertido o interesante. Es, simplemente, que la chicha está en jugar en compañía, y el modo para un jugador parece mucho más destinado a cubrir expediente sin más. En el caso de la versión para Wii nos encontramos con la ausencia del multijugador en línea, aunque la pantalla partida busca suplir estas carencias. Además, gracias a su compatibilidad con el mando de GameCube (y mando clásico, claro), se facilita que tengamos mando suficientes en casa como para echar una partida a cuatro bandas.El apartado visual es donde el juego se luce en la alta definición, claro, con animaciones muy suaves e incluso respetando la expresividad visual y corporal de los vehículos, tal y como en las películas, lo que muestra la gran colaboración entre desarrolladora y productora de la película para saber ofrecer una experiencia visual muy próxima, que no desentona en absoluto. La interfaz del juego se centra en ofrecer la expresión del rostro del vehículo, pero, por otro lado, no tiene información básica, como un mapa del circuito y la posición de los vehículos en el mismo. Además, hay que tener también en cuenta que los escenarios y los propios vehículos tienen una buena cantidad de detalles, así que es fácil darse cuenta de que se ha puesto bastante atención en este terreno.

La versión para Wii resulta mucho más escasa en ese terreno, pero solo en el caso de comparación directa. La consola de Nintendo no ha resultado marginada y relegada a un subproducto, sino que se trata de un producto que en el terreno técnico tiene distancias insalvables, impuestas por el hardware de Wii, pero que se sitúa en la línea de las producciones buenas. No es un juego que marque ningún hito técnico, pero tampoco lo es en PlayStation 3, por ejemplo.

Los valores de producción, además, están muy cuidados, con las voces de los actores originales poniendo su voz también a los personajes que aparecen en el videojuego. Sin embargo, hay dos importantes ausencias: ni Rayo ni Finn tienen sus voces originales, pero suponemos que esto se debe a cuestiones de contrato con los actores que los interpretaron. La música es buena, muy animada, y los efectos cumplen, sobre todo los vinculados a los objetos, como disparos o explosiones.

En total, es posible que haya quien note cierta carencia en modos de juego con respecto a otros títulos, pero la verdad es que Cars 2 va muy bien surtido en este terreno, y su multijugador, sobre todo, funciona muy bien, alejándose de experimentos extraños que no acabarían de cuajar en su fórmula jugable. En cualquier caso, la presencia de muchos circuitos y vehículos por desbloquear garantiza la rejugabilidad.Veamos, por tanto, qué nos ofrece en cuanto a diferentes modalidades jugables, pues nuestra opinión es que da suficientes propuestas diferenciadas al jugador. La base es la carrera, sin objetos, pero cuenta con la variación de inclusión de objetos (carrera batalla), e incluso el modo ataque, en el que debemos escapar de los enemigos antes de que termine el tiempo. También hay un modo supervivencia, en el que debemos recoger baterías para añadir algunos segundos más al limitador temporal, y el modo cazador, en el que nos enfrentamos a oleadas de enemigos. Por último, debemos destacar también el modo estadio, específico de multijugador, más en la línea de todos contra todos en batalla, y el multijugador interruptor, que es la captura de banderas de la que habíamos hablado anteriormente.Por tanto, aunque en varias ocasiones se trata de la misma idea base, debemos tener en consideración que es un juego de carreras y que, dentro de su estilo “a lo kart”, se sitúa en la línea de variaciones jugables más populares. No nos parece justo echarle en cara cierta falta de modos, pero sí es cierto que en Nintendo DS se presenta un modo de misiones de sigilo que, aunque pobremente ejecutado, podría haber sido interesante en una mejor realización en sistemas domésticos.

Conclusiones

Cars 2 es un buen juego de carreras que aprovecha la película de Disney para atraer a los jugadores más jóvenes. En el lado positivo, se encontrarán con un buen título, bastante cuidado, y con unas carreras divertidas. Se centra muy especialmente en el modo multijugador, y el monojugador quizás es menos atractivo, pero sigue siendo interesante.El título está muy por encima de la calidad media que este tipo de adaptaciones desde el cine de masas ofrecen al público habitual que persiguen, y eso es algo que hay que tener en cuenta: es un buen juego de velocidad de tipo karts, y una buena adaptación de una película de Disney.

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